Con la fundación de la colonia romana de Emérita Augusta (Mérida) en el año 25 antes de Cristo, la provincia de Lusitania adquirió gran importancia, siendo atravesada por una de las tres calzadas construidas que unían Emérita Augusta con César Augusta (Zaragoza).
A una parte de esta calzada se le llama "Camino de la Plata", siendo muchas las teorías que han intentado explicar el nombre de "Vía, Ruta o Camino de la Plata". Hay historiadores que aseguran que los musulmanes llamaron a esta vía "el Camino" por antonomasia, en árabe (al-balath), de donde ha derivado plata. Otros mantienen que su nombre viene del latín "Vía Lata" (Camino Largo) por ser la más larga de las calzadas citadas anteriormente, cruzando las actuales provincias de Badajoz, Cáceres, Salamanca, Zamora, Valladolid, Segovia, Madrid, Guadalajara, Soria y Zaragoza, siendo la distancia de este trazado de 632 millas romanas (928 kilómetros).
A la derecha se puede observar una Vista desde
el río del Puente Romano.
No existe documento que asegure con precisión la fecha de la construcción del Puente Romano, pero hay indicios que la sitúan en el siglo I de nuestra era, en tiempos del emperador Trajano.
El Puente Romano está construido en la zona más ancha del ríio, sobre un subsuelo rocoso que le sirve de sólidos cimientos. Cuenta con 26 arcos de medio punto de 4,80 metros de luz, con grandes dovelas almohadilladas, los pilares se hallan reforzados por ligeros machones, la longitud es de 176 metros y el ancho entre pretiles de 3,70 metros. El Puente Romano, el Toro y la Encina forman parte de la heráldica de la Ciudad.