El VI Conde de Monterrey, don Manuel de Fonseca y
Zúñiga, salmantino, virrey de Nápoles, fundó frente a su
palacio el nuevo y suntuoso convento de las monjas Agustinas
descalzas.
Se iniciaron las obras de este convento el día 17 de marzo de 1636, habitando las monjas en el palacio de Monterrey hasta su terminación en el año 1687. Asistieron a su consagración los condes de Monterrey, quienes introdojeron varias reformas en la orden, como el cambio de advocación que pasó de llamarse Agustinas de San Roque a Agustinas de la Purísima Concepción.
Sobre la traza del maestro Bartolomé Picchiatti, intervinieron también en la construcción del templo los arquitectos españoles Francisco de la Hoya, Juan Gómez de Mora y Juan de Esculte, realizando la gran cúpula de crucero Juan de Setién Güemes. Preside el retablo del altar mayor el gran lienzo de la Inmaculada o Purísima Concepción, del gran pintor español José de Ribera, que por su genial y bella composición está considerado como una de las mejores pinturas marianas del siglo XVII.
En la foto se puede apreciar la Cúpula de la Iglesia.