PALACIO DE FONSECA O CASA DE LA SALINA

Este palacio es una muestra más de la exquisita sensibilidad artística de la familia Fonseca, aunque como ha sido demostrado en recientes investigaciones, nada tiene que ver con su construcción con don Alonso de Fonseca y Acevedo, pues el palacio fue levantado en el año 1546 por don Rodrigo de Messia Carrillo, casado con doña Mayor de Fonseca y Toledo.

Los elementos arquitectónicos son de una original belleza, que contrastan con el hermetismo y severidad de las construcciones nobles realizadas en aquella época.

La fachada principal está formada por cuatro grandes arcadas cerradas con fuerte rejería; en las enjutas de los arcos hay medallones bellamente tallados.

El patio del palacio es de una increíble originalidad y sencillez; en el lado norte hay una gran galería en voladizo sostenida por 16 ménsulas decoradas con imágenes, tallas, adornos y figuras humanas en posturas grotescas y torturadas, así como animales imaginarios con cabezas monstruosas y fantásticas.

En la planta superior hay varios artesonados muy notables, de originales trazas moriscas.

Esta auténtica joya plateresca se debe al gran arquitecto don Rodrigo Gil de Ontañón.

Desde 1884 el palacio está destinado a ser sede de la Diputación Provincial de Salamanca.