COLEGIO FONSECA

A la familia de los Fonseca debe Salamanca notables fundaciones, como la del Convento de la Encarnación (Las Úrsulas), la reedificación de la Iglesia de San Benito, la Casa de la Salina, el Palacio de Monterrey, el Convento de las Agustinas, la transformación en Palacio del Castillo de Villanueva de Cañedo llamado ahora Castillo del Buen Amor, y el Colegio del Arzobispo Fonseca.

Este colegio lo fundó don Alonso de Fonseca y Acebedo, hijo de don Alonso de Fonseca, patriarca de Alejandría y de doña María de Ulloa, señora de Cambados.

En la construcción de este colegio intervinieron los mejores arquitectos y escultores españoles, consiguiendo un conjunto arquitectónico muy bello. Los maestros encargados del trazado fueron: Diego de Siloé y Pedro de Ibarra, llevando la dirección de las obras Juan de Álava, iniciándose éstas en el año 1528 y fue inaugurado en 1578.

La fachada del edificio se levanta sobre un atrio con escaleras, llamando la atención su colorido, por el contraste entres las piedras graníticas grises y la dorada de Villamayor.

Forman un conjunto:
Las columnas, la puerta, los escudos de Fonseca, las efigies de los dos arzobispos Fonseca, el medallón con el apóstol Santiago en la batalla de Clavijo, las conchas y demás elementos ornamentales renacentistas.
Sus formas muestran un tendencia greco-romana.
Otras partes importantes son:
La Capilla (estilo gótico), el retablo del altar mayor obra de Alonso Berruguete, el patio, la Hospedería del Colegio.