España Listado
de Centros Naturistas #1 P5
Análisis
comparativo
Los dos campings naturistas con más aceptación,
frente a frente en un estudio imparcial.
Somos muchos naturistas que, especialmente en la
temporada festival, nos acercamos a algunos de
los campings naturistas de nuestra geografía a
pasar unos días de descanso al natural. "El
Paraíso"- "el único camping naturista
con la máxima calificación", son algunos
de los argumentos que los campings airean
tratando de conseguir la mayor tajada de la tarta
del campismo naturista. Pero... ¿qué hay de
cierto en todo ello? ¿Realmente están estos
campings a la altura a la que dicen encontrarse?
Trataremos de dar respuesta a estas y otras
preguntas por medio de este análisis comparativo
entre los dos campings naturistas más
concurridos de nuestra geografía: 'El Portús' y
'El Templo del Sol.'
*************************************** *
El
Portús: "Bienvenido al paraíso..."
(pero sin exagerar)
El Portús está situado en la provincia de
Murcia, muy cerca de la histórica ciudad de
Cartagena. No es difícil acceder a él, pues
está bastante bien señalizado. Para encontrar
pronto la carretera adecuada, suele funcionar la
siguiente referencia: llegar al centro comercial
PRYCA de Cartagena, y una vez allí, coger la
carretera de Canteras. Se trata del primer
camping naturista español y la edad se le nota:
en sus instalaciones y en lo que parecen ser
'privilegios' adquiridos de algunos de sus
clientes. Hablaremos de eso más adelante.
El clima de esta zona es muy caluroso aunque el
calor remite algo por las noches. Algunos días,
la brisa marina se transforma en fuerte viento.
Instalaciones
Se trata de un camping relativamente grande,
ubicado entre dos montañas, que lo delimitan y
lo mantienen a salvo de miradas indiscretas.
Posee bastantes instalaciones: piscinas de verano
y de invierno, pista de tenis, campo de fútbol,
parque infantil, voley-ball y petanca, pero
ofrecen una pobre impresión. Pues se ve todo un
tanto descuidado. No hay césped. La zona de
acampada está llena de piedras y el polvillo y
la tierra que las cubren, se levantan en cuanto
sopla un poco de viento, lo que ocurre con cierta
frecuencia.
Se ve que el estado del camping es muy descuidado
y eso se hace más manifiesto en los bloques
sanitarios. Aunque algunos bloques son nuevos,
aparentan llevar años sin reformar. De los
grifos sale poco agua. Hay duchas sin cebolleta,
haciendo que caiga el agua a chorro.
Pese a que se limpian varias veces al día, se
nota que la suciedad se ha agarrado a esquinas y
tuberías.
La delimitación de las parcelas es poco clara.
Los límites de las parcelas, donde existen,
aparecen despintados y se ha difuminado el
límite entre caminos y parcelas. Las hierbas
surgen descuidadas en cualquier esquina. O bien
se han aprovechado los árboles que ya existían
antes de construir el camping, o se han escogido
mal las especies que se plantaron: apenas
proyectan sombra. No obstante, algunas parcelas
disponen de buenos árboles y mucha sombra.
Desgraciadamente, los mejores sitios están ya
ocupados por caravanas fijas.
La playa es pedregosa y pequeña. Es difícil
acercarse al agua pues hay que atravesar una
molesta zona de piedras. La mayor parte de la
playa está constituida por algo a medio camino
entre la arena y el guijarro.
Algunos campistas reservan sitio en la playa
¡dejando el palo de la sombrilla de un día para
otro! No es posible pasear por la playa, al menos
no de lado a lado, por la presencia de piedras
que lo impiden.
No rocas, sino piedras, guijarros grandes que
lastiman los pies al caminar sobre ellos. En
determinadas horas punta hay un empleado
vigilando la entrada desde la playa para evitar
que se cuele nadie ajeno al camping. Fuera de
esas horas las duchas del camping más próximas
a la playa son utilizadas por cualquier bañista
sea o no cliente.
El camping dispone de varios bloques sanitarios
mixtos (para ambos sexos), adecuadamente
repartidos por todo el camping de tal forma que
cualquier rincón se encuentra cerca de alguno de
estos bloques. El uso de los servicios es
bastante desinhibido por todo el mundo, como es
natural, aun tratándose de aseos mixtos. Esto
que pudiera chocarle al no naturista es práctica
habitual en los centros naturistas europeos.
Llama la atención que en los váteres ninguna
taza disponga de tapa, debiendo usarse las tazas
directamente contra la loza. Ignoramos si este
hecho obedece a alguna consigna higiénica, a la
dejadez de la dirección en reponer las tapas que
se hayan roto por el uso, o a la voluntad de
ahorrar. Existe un sanitario especial para
minusválidos.
El agua de las tomas para caravanas, y la de los
servicios y lavabos no es potable. Sólo hay agua
potable en ciertas tomas en la calle principal,
debidamente señalizadas en el centro del
camping. Se nota en esto la falta de agua de la
zona, además de por la ausencia de césped.
Tiene dos lavadoras de ficha (500 pts), del
modelo habitual en los campings, que lavan
bastante mal. Hay muy pocas papeleras, tan solo
varios contenedores, muy mal repartidos por toda
la extensión del camping. La iluminación
nocturna es bastante pobre, adecuada para la
madrugada pero totalmente insuficiente para las
primeras horas de la noche, cuando es más
necesaria.
El chiringuito de la playa (en el interior del
camping) acoge una franquicia del 'Paellador',
con paellas congeladas y ciertamente caras. Da
muy poco juego para comer allí. El comentario
general era echar de menos a "Paco", un
entrañable personaje que regentaba el
establecimiento en años anteriores, con más que
notable satisfacción de los clientes. Parece ser
que daba de comer en condiciones y hacía del
sitio un lugar de encuentro. Lástima que ya no
esté. El restaurante bien, aunque demasiado
exquisito para el camping en el que se encuentra.
El campista lo que necesita es un lugar para
comer a diario, sin tener que cocinar en tiendas
y caravanas. Y pide tortillas, ensaladas,
macarrones y, en general, platos sin demasiadas
complicaciones. No es de recibo, en estas
circunstancias, un restaurante casi de lujo y con
dos chefs con pretensiones de hacerle sombra a
Arguiñano. El supermercado es pequeño y algo
caro. Tiene a la venta "Todo
Naturismo".
La zona de Bungalows y móvil-home, en la falda
de la montaña, está alejada de la zona de
acampada (y de la playa y piscina de verano).
Eso contribuye a la creación de distintos
ambientes, asunto que abordaremos a
continuación. Muchos de los móvil-home y
bungalows son de propiedad particular. Algunos de
sus propietarios los alquilan, actuando el
camping como central de reservas. El personal del
camping parece tener un cierto descontrol, en
cuanto a tamaños, precios y reservas. Hay unos
pequeños bungalows cerca de la zona de acampada,
en frente del parque infantil. Están muy
solicitados, tanto por su precio, como por el
hecho de que se evita estar alejado del ambiente
campista, y se está muy cerca de la playa y la
piscina.
Las montañas que rodean el camping aparecen
surcadas de torrenteras.
Uno no puede dejar de preguntarse si será
prudente pasar un día de tormenta en el interior
del camping... De hecho ya se ha inundado alguna
vez. Por su situación entre las montañas, la
cobertura de los teléfonos móviles es
prácticamente nula. Cuenta con teléfonos
públicos en el interior del camping: en la zona
de acampada y en recepción.
También disponen de servicio de Fax. Se ofrece
la posibilidad de contratar el uso de alguno de
los buzones de correos, situados a la entrada del
camping.
El personal atiende con cortesía. El horario de
recepción es amplio.
Hay suficientes interpretes tanto en recepción
como en la cafetería y en el restaurante.
Se permiten perros, siempre que vayan sujetos con
cadena, cosa que no todo el mundo cumple.
Los clientes de otros años se quejan de que la
dirección no ha tenido en cuenta sus sugerencias
de años anteriores. Es más, este año ha
eliminado el buzón de sugerencias.
En cuanto al precio: caro. Al menos si se compara
con lo que cobran campings textiles de similares
prestaciones. Hacen descuentos del 5% para
miembros de la Federación Naturista
Internacional (y el mismo descuento para 'otras'
asociaciones) durante la temporada alta. En
temporada baja los descuentos son mayores.
Para resumir, y utilizando una frase de un
tertuliano de Internet: "Un camping de
segunda con precios de primera y servicios de
tercera"
¿Y de ambiente, que?
La propia geografía del camping hace que los
campistas se distribuyen en clanes ('castas'
decían algunos clientes con cierta
socarronería) según la zona que ocupan: Hay una
zona "muy exclusiva", llena de
caravanas fijas que no se mueven en todo el año,
con instalaciones fijas de fontanería, toldos,
cocinas, etc. Se trata de la zona que posee las
mejores parcelas y la mejor sombra, y claro,
quien es cliente año tras año, procura elegir
la mejor parcela en cuanto queda libre. La
consecuencia de esto es que se genera un ambiente
un tanto "exclusivo" o
"elitista". Otra zona de caravanas, con
peores parcelas, parece predestinada a ser
ocupada por visitantes ocasionales. La dirección
es consciente de este problema y está dando los
pasos para corregirlo. Una tercera zona, sin
delimitar, está reservada para la acampada en
tiendas. Ahí, por fuerza, la confraternización
es mayor.
Por último, los que residen en bungalows y
móvil-home, están destinados a estar apartados
(al menos geográficamente) del resto del
camping.
Todos los días se realizan 5 ó 6 actividades de
animación. Poca variedad, pero bien llevadas a
cabo por un animador jovial y voluntarioso.
A las 10 ó 10:30 de la noche el camping parece
desierto. No hay movimiento, ni tertulias, ni
casi confraternización. ¡Justo lo contrario de
lo que estamos acostumbrados a encontrarnos en
campings textiles! De todas formas, el comentario
generalizado es que en Agosto (la visita se hizo
en Julio) la cosa cambiaba, y se creaba más
ambiente. Durante nuestra estancia las tertulias,
grupos de conversación, charla animada, en
definitiva el ambiente campista habitual,
brillaba por su ausencia. El tema del silencio
nocturno hay que matizarlo... Los niños y
jóvenes ignoran absolutamente las normas de
silencio, ante la total dejadez del personal del
camping y de sus padres. Los gritos y las
carreras ruidosas son una constante hasta bien
entrada la madrugada.
La proporción de extranjeros es muy elevada. En
su mayor parte no parecen tener interés en
quienes les rodean. Van a lo suyo y se relacionan
poco con los españoles. Son tranquilos y
silenciosos.
Apenas se hacen notar y nunca molestan.
Sólo se puede acceder al camping formando parte
de un grupo mixto de al menos dos personas, o
bien estando en posesión del carnet de la
Federación Naturista Internacional.
Está prohibido el uso en público de ropa
interior. Suponemos que para evitar la
exhibición de lencería.
Admiten visitas (sólo de naturistas). Cobran por
entrar de visita.
Vamos con el naturismo
No es necesario vestirse en ninguna parte del
camping. Restaurante, cafetería, recepción...
Se puede acceder desnudo a cualquier parte. El
personal del camping va vestido, con la única
excepción del animador.
Debemos tener en cuenta que muchas de las
actividades de animación se desarrollan en la
piscina, y estaría fuera de lugar con bañador.
En la playa todo el mundo esta desnudo.
Se ven muchos jóvenes tapados hasta las orejas:
No sólo bañador, sino camiseta y toalla atada a
la cintura. Podríamos pensar que ese textilismo
exacerbado surge como una rebelión propia de su
edad. En todo caso parece que esta 'enfermedad
textil' sólo afecte a franceses y españoles.
Los jóvenes alemanes, holandeses, belgas parecen
inmunizados ante la fiebre de vestirse de sus
amiguetes latinos.
Curiosamente algunos adultos (muy pocos) también
utilizan ropa de baño durante sus
desplazamientos en el interior del camping,
supongo que por no perder la costumbre de llevar
el bañador a la playa, aunque luego se lo quiten
al llegar. Al abandonar la playa, se vuelven a
poner el bañador para entrar en el camping!?
Salvo estos escasos bañadores, la desnudez es
general en todos los campistas.
Durante nuestra estancia hemos comprobado como la
novia de un empleado se pasea en top-less con un
pareo sobre su tanga sin que el personal del
camping se moleste en llamarle la atención por
algo que se supone que no está permitido. Y ya
dejando de lado la conveniencia de que los
allegados a los empleados utilicen las
instalaciones del camping...
desde luego da lugar a malos entendidos.
Las fotografías están prohibidas, salvo
autorización expresa de la dirección (y de los
fotografiados, claro)
***************************************
El
Templo del Sol "El único camping
naturista de Europa con la máxima
calificación"...
....y el
único donde hay que vestirse para casi todo!
 |
Esta situado en el
municipio de L'Hospitalet del Infant,
provincia de Tarragona, en un paraje
incomparable por su proximidad a la
impresionante playa de El Torn (y a la
central nuclear de Vandellós).
Sus terrenos están enclavados en una
'zona de especial protección', lo que le
ha valido más de un encontronazo con los
grupos ecologistas.
Ocupa una larga franja sobre la playa, a
escasos metros de la misma.
El clima es benigno, sin demasiados
calores, y con noches templadas.
Hay una excepción a la bondad del clima:
cuando sopla el viento lo hace con
tremenda fuerza. Hemos comprobado como el
viento llegaba a romper las tiendas más
débiles. |
Instalaciones -"Ah!, pero
tiene?"
Todo el perímetro del camping se encuentra
vallado por una tapia de varios metros de altura.
Esta medida pretende aislar el camping de miradas
indiscretas... sin conseguirlo: Una carretera
pasa lo suficientemente cerca, y a mayor altura
que la tapia, lo que hace que algunos conductores
sufran considerables dolores de cuello al pasar
sobre el camping con la cabeza torcida. Si los
viajeros del ferrocarril estuvieran atentos,
también podrían disfrutar de una excelente
panorámica del interior del camping, pues el
tren pasa todavía más cerca que la carretera,
pero eso ya es otra historia.
La zona de acampada está organizada en calles
paralelas que parten de una avenida longitudinal
al lado opuesto de la playa. Estas calles dan
acceso por ambos lados a las parcelas para
acampar. Todo muy cuadriculado y muy geométrico,
aunque, reconozcámoslo, es la mejor manera de
aprovechar el espacio. Las parcelas, en general,
poseen suficiente sombra de árboles autóctonos.
En cuanto a su tamaño, son medianas, suficientes
para una o dos tiendas, o para una caravana y
poco más. Por eso casi todo el mundo paga una
parcela y ocupa dos, o al menos eso era lo
habitual con el camping por debajo de la
ocupación plena. Algunas parcelas tienen
árboles en su interior, lo cual las hace, en la
práctica, más pequeñas de lo que en realidad
son. La situación de los árboles en algunas
parcelas hace que no sean aptas para la
instalación de caravanas. No hay césped en la
mayoría de las parcelas, pero una mezcla de
hierba seca y hojas de pino evitan que se levante
tierra o polvo. Las parcelas están separadas
entre si por pequeñas vallas de piedra y cemento
y por árboles en crecimiento.
Todas son rectangulares, y están dispuestas a
ambos lados de las calles. Esta disposición
(calles perpendiculares a la avenida lateral y
paralelas entre si) produce cierta sensación de
encajonamiento. Hay una zona de bungalows en un
extremo del camping.
La estancia mínima es de una semana. Pero no son
muy rígidos al aplicar esta norma mientras el
camping no se llene.
El tren, que ya hemos citado, pasa a escasos
metros del camping durante todo el día. Se oye
en toda la zona de acampada y se ve desde
bastantes parcelas. Aunque no produce un sonido
desagradable, lo insistente de su paso termina
por molestar.
El camping no tiene piscina, lo cual es ya
increíble en un camping de su categoría. Bueno,
tiene una piscina muy, muy pequeña, para el
público infantil. Demasiado pequeña para tantos
niños. El agua de dicha 'piscina' termina turbia
después de recibir la visita de tantos chavales.
Se están ampliando las instalaciones. Según la
dirección están haciendo una piscina, más
servicios, y ampliando de paso la zona de
acampada. Las obras están, de momento, poco
avanzadas. Los clientes de otros años se quejan
de que todos los años están con la dichosa
ampliación sin que se vean progresos
sustanciales en las instalaciones. Las obras a
las que nos referimos estaban activas en el
momento de nuestra visita en pleno verano. Hay
obreros (vestidos) trabajando junto a las
parcelas, 'poniéndose las botas', y comiéndose
con los ojos a cuanta señora (desnuda) pasa por
su lado. Así se explica uno que el camping esté
tardando tanto en hacer la ampliación que lleva
años prometiendo en su publicidad y que nunca
termina de hacer. La empresa debería de tener
cuidado de realizar las obras en las fechas en
las que el camping está cerrado.
El horario de recepción es muy limitado. Muchos
clientes deben acampar sin haber formalizado
antes su llegada en recepción, por estar
cerrada, debiendo hacerlo al día siguiente...
¡para lo cual deben de ir correctamente
vestidos! Trataremos este desafortunado asunto
más adelante.
El camping dispone de un servicio de vigilancia.
Es fácil verlos por el camping haciendo la
ronda. No obstante se observan demasiadas
carencias a este respecto. Una de ellas es que
los vigilantes siguen rutas y horarios
preestablecidos. Es fácil para cualquier amigo
de lo ajeno, saber donde están los vigilantes en
cada momento y actuar en el extremo contrario.
Otra carencia es lo desprotegida que está la
entrada del camping por la zona de la playa. En
general el camping está muy abierto, y
cualquiera se puede colar. Sobre todo si va
desnudo. Ya ha habido algún que otro susto.
Durante los fines de semana se pueden ver grupos
de varones, ajenos al camping, sentados al margen
del camino que conduce a la playa y recreándose
en los paseantes, sin que haya vigilantes que lo
impidan.
El camping dispone de cafetería, restaurante y
pizzería. También hacen pollos asados para
llevar. El supermercado es grande, surtido y algo
caro. Tiene multitud de revistas, pero durante
nuestra visita no tenía a la venta "Todo
Naturismo". Parece ser que se ha subsanado
esta carencia.
Aunque parezca mentira es obligatorio vestirse
para acceder a la zona de recepción, al
supermercado, al restaurante, la cafetería, la
pizzería, y en general, todas las áreas
cubiertas del camping, lo que provoca situaciones
equívocas. La dirección se encarga de informar
eficientemente que en todas estas zonas es
obligatorio ir vestido, pero no explican qué
partes del cuerpo deben vestirse. Ignoramos si,
dado que se trata de un centro naturista, será
suficiente con taparse hombros y rodillas.
Pudiera parecer que no
tiene mayor importancia tener que
vestirse en 'sólo' unas zonas
determinadas del camping. Pero hay que
tener en cuenta que la obligatoriedad del
vestido en ciertas (demasiadas) zonas del
camping provoca malos entendidos. Es
imposible saber si un individuo que se
pasea vestido por la zona de acampada es
un obsceno mirón poniéndose las botas,
o un digno naturista camino del
supermercado.
|
 |
Para darnos una idea de lo que suponen todas
estas zonas textiles, diremos que el díptico
informativo - publicitario que el camping
proporciona a sus clientes, contiene 10 fotos
(9+1 de fondo). De ellas, sólo 3 corresponden a
zonas del camping en las que se permita el
nudismo. Del resto, 3 de ellas no son del camping
(sino de la playa), y ¡4 de ellas son fotos de
zonas donde está prohibido el nudismo!
En principio el desnudo es obligatorio en la zona
de acampada y en los aseos. Tenemos referencias
de que la dirección ha llamado la atención a
quien sistemáticamente desatendía esta norma.
Pero la obligación de la ropa en determinadas
zonas del camping hace que los clientes se vistan
para acceder a ellas, y se ve gente vestida con
cierta frecuencia, lo que crea un clima ambiguo y
situaciones incómodas. El personal del camping
va siempre vestido.
Sólo hay un bloque de aseos, en el centro de la
zona de acampada, con una curiosa distribución
interior. Un patio central de inspiración
arábiga, rodeado de cabinas cerradas con ducha y
lavabo. A ambos lados del patio dos puertas que
dirigen a dos espacios opuestos: uno para
señoras y otro para caballeros. Debe de ser el
único centro naturista de Europa donde se da la
separación por sexos en los servicios. Pero es
que en contra de lo que pudiera parecer, en el
interior de estos espacios no se encuentran los
váteres, sino... más duchas. Excusamos decir
que nadie usa estas duchas, salvo en momentos de
mucha afluencia en los que estén ocupadas las
duchas centrales, y aún entonces no se hace
demasiado caso de los carteles de hombres y
mujeres. Sorprende que habiendo duchas fuera, en
una zona mixta sean necesarias duchas por sexos,
y menos teniendo en cuenta que estamos hablando
de duchas con puerta, y que el camping es
nudista. En fin...
El camping dispone de 2 bañeras para niños
pequeños. Ambas se encuentran, curiosamente,
dentro de la zona de duchas asignada a las
señoras. Si un padre desea bañar a su hijo
deberá entrar en las instalaciones femeninas.
Pero nadie se va a sentir molesto por ello salvo,
quizás, la dirección del camping.
Saliendo al exterior de esta zona de duchas
observamos que, en la misma construcción, pero
accediendo por puertas diferentes, se entra en la
zona de váteres. También aquí se ha separado
la zona de señoras y la de caballeros. Extraño
en un camping que pretende ser naturista.
Más extraño todavía, es que en esta zona,
donde sólo hay retretes, no haya ni un solo
lavabo donde lavarse las manos. Para ello se debe
salir al exterior, dar la vuelta al edificio y
volver a entrar por la zona de duchas antes
descrita. En otra zona de este edificio están
los servicios para minusválidos.
Esta extraña disposición, junto al hecho de que
los servicios no sean mixtos, genera extrañeza,
y todos los días se ve una procesión de
clientes nuevos, desconcertados, mirando hacia
los carteles de hombres y mujeres, entrando y
saliendo con caras de desconcierto.
Se ve a las leguas que los propietarios no son
naturistas, y eso se refleja en el camping y en
su forma de funcionar. Citando a un cliente,
diremos que "esto no es un camping
naturista, sino un camping textil, donde en la
zona de acampada te dejan estar desnudo; y claro,
nos desnudamos todos, que los clientes sí que
somos naturistas". La verdad es que la
separación de los servicios por sexos y el tener
que vestirse en determinadas zonas, rompen la
'magia' del naturismo.
Las tazas de los váteres no tienen tapas. Parece
que sea un mal endémico de los campings
naturistas, en aras de no se sabe qué extraño
concepto de la higiene. No es de recibo que sólo
en estos campings se prescinda de las tapas
cuando se pueden encontrar en todos los campings
textiles. Los grifos de lavabos y duchas son de
pulsador, con cierre automático, pero un modelo
sofisticado, que permite regular fácilmente la
temperatura a la que se desea el agua.
Tiene varias lavadoras y una secadora, todas
ellas de ficha. También tiene tablas de
planchar. Los fregaderos y lavaderos son de agua
caliente. Aquí no se puede regular la
temperatura, que por lo general es demasiado
caliente.
La disposición del camping obliga a dar mucha
vuelta para ir a la zona de aseos y al bloque de
cafetería y recepción. Por ejemplo, para
acceder a los aseos se debe abandonar la parcela
y seguir la calle hasta llegar a la 'avenida'
principal, en un lateral del camping. Se sigue la
avenida hasta llegar a la calle de los servicios,
y una vez allí se sigue la calle hasta su centro
donde se encuentra el bloque de aseos. Debería
haberse previsto un camino central, peatonal,
para facilitar el acceso en línea recta a los
servicios.
La playa es espléndida y grande. La temperatura
del agua es ideal. El único defecto que pudiera
ponérsele es una estrecha capa de piedras, justo
a la orilla del agua. Todo el mundo está
desnudo. No se aprecian mirones. Hay carteles
(puestos por la Asociación de la que ahora
hablaremos) con las normas mínimas de uso de la
playa y disuadiendo a mirones y textiles.
La playa cuenta con una asociación naturista,
integrada en la Federación Española de
Naturismo: la Asociación de Amigos de la Playa
Naturista de El Torn. Esta asociación 'apadrina'
la playa y se preocupa de su conservación y de
que se encuentre siempre en óptimas condiciones.
De hecho, la playa (que no el camping) cuenta con
la Bandera Azul de la Unión Europea. Muchos de
los miembros de la asociación son clientes del
camping. Esta asociación actúa como
interlocutor del naturismo ante la dirección del
camping. No obstante, la dirección no ha estado
muy receptiva a algunas de sus propuestas.
El acceso a la playa se realiza por el lateral
del camping opuesto a la avenida principal. Es un
camino angosto paralelo a la playa, que discurre
a ambos lados de una torrentera artificial,
descubierta en la mayor parte de su trazado. En
ocasiones los árboles a los lados de la
torrentera estrechan de tal forma el camino que
se hace realmente incómodo bajar a la playa.
Desde luego es imposible para una silla de
ruedas. El camping se ocupa de la limpieza de la
playa, si bien las papeleras han sido colocadas
por la Asociación Naturista.
La cafetería y el restaurante del camping quedan
bastante lejos de la playa (y además hay que
vestirse). No obstante, en el extremo de la playa
más alejado del camping se encuentra un
chiringuito, totalmente ajeno al camping.
Los teléfonos móviles tienen poca cobertura. No
hay teléfonos públicos en el interior del
camping, salvo el de recepción, debiéndonos
adaptar al horario en el que ésta se encuentra
abierta. Hay que ser discreto al utilizarlo, pues
la conversación se oye en toda la zona de
recepción. Hay un teléfono público en el
exterior del camping, junto a la puerta de
entrada, pero la oscuridad de la zona, nada
iluminada, desaconseja totalmente su uso durante
la noche.
No tienen hojas de sugerencias, y cuando algún
cliente las ha solicitado, se sorprenden de que
se las pidan. Lo sorprendente es que los clientes
no hagan cola para exigirlas.
El estado del camping es bueno, y se ve muy
cuidado. Los precios son altos, aunque merece la
pena pagarlos, sobre todo por el enclave
incomparable y por la playa. Las instalaciones
del camping son harina de otro costal y no son
acordes con los precios.
Ambiente
La mayoría de sus clientes proceden de fuera de
nuestro país. Los extranjeros son distantes y
demasiado tranquilos. Nunca parecen estar
interesados en sus vecinos, sean estos españoles
o no. No obstante son amables y serviciales.
Abundan los belgas, alemanes y holandeses.
Pocos franceses y casi ningún inglés. La
clientela es fiel. Vuelven año tras año. Cada
año el camping se llena con más facilidad.
Las normas dicen que sólo se admiten grupos
mixtos. No es del todo cierto. Por una parte, el
carnet de cualquier asociación de la Federación
Española de Naturismo faculta la entrada de
cualquiera, aunque no venga integrado en un grupo
mixto. Por otra parte hemos coincidido tanto con
mujeres como con hombres solos que no poseían
carnet alguno, si bien habían tenido que superar
algunos obstáculos en recepción.
Escasas actividades de animación, dirigidas casi
exclusivamente a los niños. Otras actividades,
aparentemente dirigidas a los adultos, están
dirigidas en realidad a llenar la terraza de la
cafetería. De hecho no se puede discernir cuando
la animación es un servicio del camping y cuando
del bar. La dirección debería de tener más
cuidado con el contenido de los espectáculos de
animación. Mientras duró nuestra estancia en el
camping un grupo de teatreros (cuyo único
mérito era presentar sus barbaridades en varios
idiomas) escenificaba un burdo show, en el que se
realizaba un play-back de Freddy Mercury y
Montserrat Caballé. La gracia de este sketch
parecía estar en el desmesurado tamaño del
'paquete' de Freddy Mercury. Es posible que en
otro ambiente esa broma pudiera tener sentido,
pero no en un centro nudista, y mucho menos en un
espectáculo dirigido a los niños.
A las 10 de la noche el camping ya esta
durmiendo. No se oye ni un suspiro y hay muy poco
movimiento. Achacamos está falta de actividad
nocturna a los peculiares hábitos de los
clientes extranjeros, mayoría en este camping.
Algunos de ellos se pasan las horas en sus
sillas, como si nada, la mayoría de ellos
leyendo, lo cual nos sorprende a los españoles,
más extrovertidos y acostumbrados a compadrear.
Algún cliente extranjero se sorprende de que los
españoles tengamos luces en el exterior de las
caravanas, y nos piden que las apaguemos !? Otros
llegan al extremo de cubrir con trapos alguna de
las luces del camping cercanas a su parcela, pese
a que la iluminación nocturna de la zona de
acampada es poco intensa.
El comportamiento del personal del camping es
distante y frío, cuando no rozando la mala
educación. Para nada acorde a las pretensiones
de la dirección de contar con un personal amable
y educado. Salvo en recepción, el resto del
personal no habla idiomas, alguno de ellos ni el
español. Es lo peor del camping: personal poco
amable y nada cualificado.
No está prohibida la ropa interior. De hecho, en
ocasiones, se ve algún cliente con esta ropa,
especialmente por las mañanas, aunque nada que
tenga que ver con la lencería. No parece que
nadie se sienta molesto. En teoría no se admiten
aparatos de radio ni de televisión.
La realidad es que se ven algunas televisiones,
incluso en el exterior de las caravanas, y muchos
clientes utilizan radios y aparatos de música,
aunque con cascos. Los perros tampoco están
permitidos.
Naturismo
Pese a lo ya comentado referente a la obligación
de vestirse en determinadas zonas, prácticamente
todo el mundo está desnudo en la zona de
acampada y en la playa. La mayoría de los
adolescentes están tan desnudos como los
adultos. Se confirma nuestra hipótesis de que la
enfermedad textil de los jóvenes afecta
solamente a franceses y españoles, minoritarios
en este camping.
No están prohibidas las fotos, aunque no se ve a
nadie fotografiando.
No hacen ningún tipo de descuento a los miembros
de las Asociaciones Naturistas. Sólo un escaso
2% a los miembros de la Asociación Local antes
citada. Sí hacen descuentos (aunque también
ridículos) a quienes han sido clientes en años
anteriores.
También tenemos que citar que
Los clientes se quejan de que las comunicaciones
postales del camping son poco discretas: Letras
enormes en los remites, contándole a todos los
vecinos que al del 4º derecha le escriben de un
camping naturista.
Resulta sorprendente, cuando no inadmisible, que
la cafetería del camping esté arrendada al
propio encargado del camping, quien contrata a su
vez como camareros a los propios empleados del
camping. No es fácil discernir cuando un
empleado está trabajando para el camping y
cuando está trabajando para el concesionario de
la cafetería. El mal ambiente que se crea entre
los trabajadores del camping que están a su vez
contratados por la cafetería y los que no lo
están, es percibido por los clientes.
Como queda dicho, el camping tiene innegables
defectos y carencias, pero sus alicientes son
incuestionables: Es un lujo poder levantarse en
la mitad de la noche y, desnudo, ponerse a
contemplara la playa, enorme, o dar un paseo, y
oír el mar desde el camping. Pero eso
precisamente es la "desgracia" de este
camping: que se vende él solo.
Se llena y no necesita nada para llenarse, más
que el entorno en el que está enclavado: Su
situación sobre la playa, la propia playa, y el
clima. Los propietarios lo saben y no acometen
las obras necesarias, ni dotan al camping de los
servicios que requiere, pues no los necesitan:
incluso sin ellos tienen asegurado el éxito del
negocio.
Además el hecho de que propietario y encargado
no sean naturistas les lleva a creerse la
peregrina idea de que el naturista se entretiene
sólo con estar desnudo. Según parece, como el
camping es nudista, ya no necesita actividades de
ningún tipo, ni animación, ni deportes, ni
biblioteca, ni salón social. Nada. Con estar
desnudos ya les llega. En fin... La 'máxima
calificación ADAC' de la que el camping presume
en su publicidad nos parece inadecuada. Ni como
camping, ni como centro naturista. Tambien su
publicidad afirma que "se respira naturismo
en estado puro". En realidad se puede estar
desnudo en algunas zonas y punto. Entre la
separación por sexos en los servicios y la
obligatoriedad de estar vestido en zonas, se
cargan la pureza del naturismo. Desconocemos lo
que entenderá la dirección del camping por
naturismo, pero, desde luego, naturismo es otra
cosa.
| En el numero dos
de Naturismo Virtual las mejores
playas naturistas de España. Este
articulo queda reservado para el número
3. |
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