Parque Natural de
P e ñ a l a r a
(
Cumbre, Circo Y Lagunas) -A
lto Valle DelL O Z O Y A
"De Rascafría a La Granja por el collado del Reventón"
.
Descripción del Itinerario
Se trata de uno de los más antiguos caminos históricos en la sierra del Guadarrama, cuyas primeras referancias se remontan al siglo XIII. Ruta más directaentre el Valle del Lozoya y la variante segiviana en La Granja, discurre por un itinerario duro y solitario, que la nieve obstruye cada invierno por espacio de varios meses. Excepcional desde el punto de vista paisajístico, pone en comunicación dos enclaves monumentales de excepción: el Monasterio de El Paular, en la vertiente madrileña, y los jardines y el palacio del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso. No de intentarse salvo con buenas condiciones meteorológicas y, desde luego, sin un mínimo entrenamiento senderista.
En el s.XIII, el "Libro de la Montería" del rey Alfonso XI menciona ya el Reventón como referencia en torno a uno de los mejores parajes peninsulares para las cacerías de osos. Los habitantes de Rascafria continuaron utilizando este paso, con caballerias y carretas de bueyes, hasta los años cincuenta, para ir a aprovisionarse a los mercados de La Granja y Segovia
.Una Escuela de Paisaje de El Paular comenzó a funcionar en 1919. Hasta 1953 el monasterio de El Paular(antes de su definitiva restauración) sirvió, como punto de encuentro de numerosos artistas y pintores
españoles, que dedicaban la temporada estival a plasmar las excelencias paisajísticas del Valle del Lozoya y su entorno serrano. La subida al Reventón era para todos ellos una experiencia anual clásica. La RV 4, al paso de este olvidado collado a través de las Cumbres Carpetanas, no podia menos que llevar el sobrenombre de "Ruta del Paisaje".
La RV 4 arranca de la carretera comarcal C-604, en el mismo pueblo de Rascafria (Panel informativo de comienzo/final de ruta, no lejos de un antiguo pilon o abravadero tradicional para el ganado, en piedra). Se comienza caminando por los límites del nucleo urbano, ganando altura por la llamada cuesta "del Chorrillo", con una notable cruz en piedra (a los 60 m), buen punto de observación sobre un nido de cigüeñas (visible al otro lado de la carretera). Mas allá de las escuelas y el polideportivo encontraremos una puerta metálica, de libre paso peatonal, que volveremos a dejar cerrada.
Atravesaremos unas extensiones llanas, en las que habitualmente pasta el ganado bovino y equino local. Son Las Eras, donde hasta los años 60 los habitantes de Rascafria realizaban faenas de trilla del cereal.
Comenzamos a disfrutar de buenas perspectivas sobre el monasterio de El Paular así como sobre las instalaciones de la tradicional fábrica maderera del lugar, de la "Sociedad Belga de los Pinares de El Paular". Tras un tramo de subida bastante pronunciado, por senda estrecha, traspasaremos una nueva valla metálica.
Nos adentraremos en el robledal de Los Horcajuelos, magnífico paraje forestal que puede proporcionar el encuentro ocasional con corzos o jabalies, si se camina en silencio. El viejo trazado caminero, escondido bajo la densa arboleda, gana paulatinamente altura en la ladera. En la Primera curva cerrada, un pequeño desvío nos dará acceso (a 55 m) a un roquedo-mirador significativo, con espléndida panorámica sobre el monasterio y pinares de El Paular.
Cuando el robledal termina (nueva cancela metálica), se accede a un paraje caracterizado por formaciones rocosas aisladas, de caprichosas formas y orígenes pariglaciales, de gran interés geomorfológico: el Carro del Diablo. Se contempla especialmente bien, este conjunto, desde la curva inmediata a la intersección de nuestro itinerario con una pista forestal notoria.
Los aterrazamientos para repoblación forestal ejecutados a principios de los años 70 borraron del mapa el trazado del antigua camino histárico, que fue sembrado de pinos... La baliza 15 señalará el inicio del largo tramo durante el cual la RV 4 aprovecha el trazxado de la pista forestal construida entonces, en paralelo con el antiguo camino. No ofrece dificultades, consistiendo en una subida dilatada, que enlaza una serie de curvas. Observamos algunos mástiles metálicos, que sirvieron como antiguas señales en la nieve. La baliza 25 señalará el final de este tramo de pista forestal.
La sucesión de puntos balizados se tornará más densa en este sector, que acomete la sibida final hacia el collado del Reventón. Localizaremos un antiguo pluviometro; luego una antigua señal caminera (hito cilíndrico, a base de piedras apiladas) en el punto en que volvemos a recuperar el trazado del camino histórico. Enfilaremos hacia la parte cimera del collado, por un terreno que cubren las nieves cada invierno y las retamas en flor cada primavera. Comenzaremos a observar restos de parapetos, trincheras y bastiones en la linea de frente establecida en estos parajes cuando la Guerra Civil de 1936-39.
Probablemente fue durante los años de la Guerra Civil española cuando el collado del Reventón conoció el mayor tráfico de toda su historia. Con motivo de la batalla por estas cumbres entre Madrid y Segovia fueron ensanchados los caminos por ambas vertientes, para permitir el tránsito hasta media ladera de ambulancias y camiones con pertrechos. Hasta las posiciones cumbreñas, las municiones y viveres continuaban en caretas de bueyes. El propio periodista y escritor estadounidense, Ernest Haminway, habría caminado entonces por estos parajes del Guadarrama, de cuya evocación se serviría posteriormente para trazar el marco geográfico de su famosa novela "Por quien doblan las campanas".
En la culminación del collado del Reventón (2.038 m de altitud) se entronca con el itinerario de la RV 2 ("Cumbres Carpetanas"). En el lugar se localiza tambien un cilindro monolito de piedra, erigido en el 1910 en memoria del teniente coronel Ibañez Marín, que realizó los trabajos cartográficos de esta parte del Sistema Central. El mejor punto panorámico sobre este entorno se disfruta desde una cumbre inmediata, a 2.095 m de altitud, donde se localiza la principal concentración de restos bélicos. La vista se extenderá asímismo desde allí sobre una de las mejores perspectivas alpinas del Pico de Peñalara (en su arista del Risco de Claveles), el collado de la Flecha, las cumbres Carpetanas, El conjunto de la Cuerda Larga, todoel Alto Valle del Lozoya y la planicie de la Meseta Norte, en torno a la ciudad de Segovia.
Una apertura en la valla de piedra que discurre por los limites provinciales madrileño-segoviano permite proseguir en itinerario hacia La Granja. Este coincidirá con un antiguo cortafuegos, en acentuada pendiente, con otra valla de piedra como referencia. Observaremos lor restos de un de los antiguos refugios que existieron para cobijo de viajeros, en este camino histórico.
La baliza 42 marcará la llamada fuente del Infante (a 1.989 m). Paraje de evocaciones reales, a unos 50 m de ella, ladera abjo, descubriremos tambien las ruinas de lo que pudo ser un pabellón real de caza, según describe Madoz en el s.XVIII. Muy cerca de la fuente, se levanta un chozo tradicional, oportuno resguardo en caso de inclemencias del tiempo, con capacidad para cuatro personas sentadas.
El descenso proseguirá por camino pedregoso, cuya pendiente se ira suavizando progresivamente. La baliza 48 marcará las inmediaciones de otra pequeña fuente (agua incluso en pleno verano) y el desvio hasta el punto panorámido de Pollo Judio (a 130 m). Este grupo de rocas constituye sin duda el mejor mirador sobre el Real Sitio de La Granja, con los jardines y el palacio que ordenase construir Felipe V al pie del Guadarrama segoviano. La panorámica vuela tambien sobre los pinares de Valsain, el collado de la Acebeda, puerto de la Fuenfria, Siete Picos o la Mujer Muerta. En un plano más proximo, contemplaremos el característico cerro del Moño de la Tia Andrea, que aparece cubierto por excepcionales ejemplares de pino silvestre.
Cuando el itinerario se transforma ya en camino de rueda bien trazado, acometeremos el descenso final hacia La Granja. Traspasando una cancela, penetraremos en un sector del bosque perteneciente a la finca Mata de la Sauca (derecho de paso histárico para caminates y jinetes). Otra vaya metálica nos dará acceso a las calles de una urbanización que atravesaremos durante 500 m. El último medio kilómetro de camino discurre junto a los mismos muros del palacio real, a la sombra de centenarios ejemplares de robles y castaños, coincidientdo con el trazado de una via pecuaria tradicional.
Otro panel informativo de comienzo/final de la RV 4 se situa frente a la esquina NE del muro del palacio. Si torcemos a nuestra izquierda accederemos al nucleo urbano de La Granja.
En tiempos medievales la ruta del Reventón estuvo propiciada hasta por tres ventas. A principios del presente siglo fue señalizada por mojones cilíndricos, a base de piedras, para servir de referencia en tiempo de nieve. De estos últimos solo quedan menos de media docena, destruidos junto con buena parte del trazado histórico cuando, en los años de 1.970 se atrerrazaron sin mesura las laderas del monte público "Las Calderuelas" (1.020 m), para la implantación forestal de pinos.
La subida al collado del Reventón estuvo catalogada siempre entre las excursiones mas duras de la Sierra Madrileña, con frecuentes nieblas que complican su paso en tiempo de otoño y nieves que lo cierran hasta bien entrada la primavera. Esta ´´ultima circunstancia lo transforma en una excelente posibilidad para el esqui de fondo. En bicicleta de montaña no resulta recomendable por la dureza de las pendientes; pero es un itinerario idóneo para ser recorrido tambien a caballo.
Accesos
En tren: Al puerto de los Cotos tambien se puede llegar desde Cercedilla, por un espectacular trayecto ferroviario de montaña. Otro acceso en ferrocarril, menos usual, puede ser a favor de la linea Madrid-Burgos. Las principales Rutas Verdes de la red comarcal arrancan de estos trazos ferroviarios.
Por carretera: El acceso mas oportuno a Peñalara es desde el puerto de los Cotos, a partir de la Autovia del Norte/N-I (109 km. Desde Madrid), dejando esta en las proximidades de Lozoyuela, para proseguir por la C-604, que recorre todo el fondo delValle del Lozoya, enlazando los puebles del Lozoya y Rascafria con el Monasterio de El Paular. Otra posibilidad es acceder a Cotos a través del puerto de Navacerrada, por el itinerario Madrid-Segovia (66 km desde Madrid).
Otros accesos "secundarios" (de gran interés paisajístico) hasta el Valle del Lozoya discurren por los collados de La Morcuera (carretera MP-6141, de Miraflores de la Sierra a Rascafria) y de Canencia (carretera MP-6142, de Miraflores a Canencia) o por el puerto de Navafria (Navacerrada MV-6148), de Navafria (Segovia) a Lozoya.
El vehiculo automivil privado debe utilizarse con especial moderación dentro del espacio natural Peñalara-Valle del Lozoya. La instalación de vallas de acceso selectivo impermiabiliza su utilización por la practica totalidasd de las pistas forestales, reservadas para un uso estrictamente peatonal, en bicicleta sobre los tramos autorizados, en esquies o a caballo.
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FICHA TECNICA |
Rascafría y La Granja.
17 Km.
5 h 20'
Entre 1.155 y 2.038 m. DISTANCIA/TIEMPOS PARCIALES: (Rascafría-Carro del Diablo: 4,5 Kms/ 1h 30’) (Carro del Diablo-Puerto del Reventón: 5,6 Kms / 2h) (Puerto del Reventón/ LA Granja: 7 Kms / 1h 40’)
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RECOMENDACIONES |
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