HARRISON FORD, HEROE PROFESIONAL (extraido de "The Force", the Star Wars magazine número 3). El día 13 de Julio de 1942 en Chicago (Illinois), nació uno de los mayores aventureros de la industria cinematográfica. Hijo de padre católico-irlandés y madre judeo-rusa, resultó que él se decantaría por el budismo, debido sin duda a su caracter pacifista, que tanto le ha caracterizado a lo largo de su vida. En el Ripon College, en North Wisconsin, dónde efectuó sus estudios univer- sitarios, en un principio, se aficionó a actuar en las obras de teatro de los estudiantes. Más tarde centró su atención en la Filosofía, pero su paso por la Facultad fue fugaz, pues empezó a dudar si seguir estudiando o dedicarse a la interpretación. "De niño no se me ocurrió nunca trabajar como actor. Pero tampoco se me ocurrieron otras cosas. Nunca tuve una idea muy clara de lo que quería ser. Fue depués de hacer un par de obras, en el colegio, cuando pensé que podría dedicarme a ello. Yo era muy tímido y sin ningun originalidad; la primera vez que salí a un escenario me temblaron las rodillas. En la universidad conoció a una compañera de curso, Mary Marquandt, que aca- baría convirtiéndose en su esposa y la madre de sus dos hijos. Así pues, junto a Mary, decidió si se iban a New York o los Angeles, las dos sedes de futuro para cualquier actor con un mínimo de aspiraciones. Cuando acordaron ir a New York, Ford se acordó que el director artístico de la compañía de teatro de la universidad, a quien había llamado la atención el talento y la fotogenia de Harrison Ford, que le había prometido una buena recomendación para California si decidía dejar los estudios para la interpretación. Ya en Los Angeles, Ford tuvo que alternar pequeños papeles de teatro y cine con todo tipo de trabajos: dependiente de en unos grandes almacenes, camarero en un restaurante, cocinero y carpintero. Más tarde decidió comprar una vieja casa en las colinas de Hollywood que él mismo arregló con la ayuda de libros de bricolage, un vecino le recomendó al compositor brasileño Sergio Chico Mendes, que andaba buscando un carpintero que le construyera un estudio de grabación en el jardín de su casa. Después del trabajo,Mendes quedó tan satisfecho que corrió la voz y Harrison Ford se convirtió en el "carpintero de las estrellas". Harrison comenta al respecto: tenía a dos empleados que sabían mucho más que yo.En seis meses es- tuvo acabado. En aquellos días trabajaba sólo para gente que se pudiera permi- tir el lujo de encargar cosas bonitas. Trabajar como carpintero fue muy be- neficioso para mi carrera de interprete. Yo no me sentí actor en paro sinó como un hombre ocupado con ganas de hacer cine para romper la monotonía de su vida. Creo que me convertí en una persona más interesante por tener obliga- ciones y responsabilidades". Un día fue elegido por la sección de nuevos talentos de la Columbia y firmó un contrato de 150 dólares a la semana, interviniendo así en papeles de mu- chacho joven. "La Columbia me contrató en un plan de promoción, yo me sentía muy feliz con lo que ganaba. Unicamente por divertirme en las playas de Malibú cobraba esa cantidad. Era menos sofisticado que hacer de modelo y de paso me preparaba como actor. Lo peor de esa época fue que tenía que estar siempre muy bien vestido, con chaqueta y todo eso y por supuesto, sin nada de tejanos. Y por fin, en 1966, tuvo su primera aparición al lado de grandes actores co- mo James Coburn en la película "Ladrón y amante" de Bernard Girard, donde solo entregaba un telegrama a Coburn y no aparecería más en toda la película. En 1967, intervino en "La cabalgata de los malditos", de Roger Corman y Phil Karlson, con Glen Ford, George Hamilton e Inger Stevens. También interpretó un papel en "Luv quiere decir amor" de Clive Donner, con Jack Lemmon y Peter Falk y "Viaje a Shilh", de William Hale, con James Caan y Michael Sazarrin. En la televisión, de manos de la universal, apareció en series como "El vir- giniano", "Ironside" y "Gunsmoke", pero siempre en papeles de baja importan- cia. Cuando, en 1970, Michelangelo Antonioni filmó "Zabriske point", Ford creyó que iba a ser el personaje principal, pero el director eliminó las secuencias en las que aparecía, propinándole así un duro golpe. En esta época tuvo su se- gundo hijo Willard, dos años más tarde que Benjamin, el primero. Apenas mejo- ró su situación económica, y al librarse de ir a la guerra de Vietnam, se de- dicó a su trabajo de carpintero son el que ganaba más que haciendo de actor, pero afortunadamente no desistió de su sueño. "No tenía miedo de ir al Vietnam era miedo a lo que iba a tener que hacer si iba... Para ser pacifista hay que ser aislacionista. Por supuesto que entre el pacifismo y el aventurismo mili- tar elijo el pacifismo. En la guerra del Vietnam fui objetor de conciencia. Escribí una larga carta y complicada solicitud para ser eximido del servicio. Tan larga que pasaron años antes de que supieran cómo clasificarla, porque no había una base religiosa que la respaldase. Eran como 20 folios. Lo que realmente me impidió ir al Vietnam fue mi mujer, ya que tuvimos el niño." Un amigo suyo llamado Fred Roos, que trabajaba de jefe de casting para George Lucas, le consiguió un papel en American Graffiti, junto a actores no- veles como eran: Ron Howard, Richard Dreyfuss o Bo Hoskins. Producida por F.F.Coppola. "Cuando hice el personaje de Bob Falfa en American Graffiti, gané la mitad de lo que hubiera ganado en ese mismo tiempo haciendo de carpintero, pero fue la primera vez que sentí que hacía una contribución al cine, que era una experiencia artística." La película fue un gran éxito pero Ford continuó con un papel de poca impor- tancia en la película "La conversación" con Gene Hackman. Tras esto se dedicó, durante los tres años siguientes a trabajos de teatro y televisión: "El juicio del teniente Calley" y el telefilme "Dinastía", pero sin embargo Harrison debe coger de nuevo el martillo y la sierra, a pesar de la buena crítica en la prensa. Por entonces Lucas estaba preparando una película con la 20th Century Fox que se titularía "Star Wars", y Fred Roos comentó a Ford que su papel sería muy importante y que le podría resultar muy provechoso en el futuro. "Cuando me ofrecieron el papel me mostré un poco indeciso. Consideraba esa cinta dema- siado infantil. Fue mi primera esposa Mary la que me dijo: Esta historia va a ser un éxito fantástico. ¡Firma! Así lo hice y todo marchó a las mil maravi- llas." Y junto a actores jóvenes y desconocidos, como Mark Hamill y Carrie Fisher, y otros importantes como son los británicos Sir Alec Ghinnes y el re- cientemente fallecido Peter Cushing, se metió en el pellejo de Han Solo. La película obtuvo seis Oscars. Sin embargo, la historia de como acabó interpre- tando el papel de Han Solo es mucho más compleja. "George (Lucas) me hizo sa- ber al principio que no utilizarían a nadie de American Graffiti. No porque le decepcionáramos, pero él estaba escribiendo una cosa totalmente nueva y ne- cesitaba nuevas caras". La razón de que Ford estuviera presente durante los castings de "Star Wars" es una más de las grandes casualidades de la historia del cine. "El director artístico de Coppola me contrató para instalar unos pa- neles muy elaborados en su oficina. Yo hacía mi trabajo como carpintero por la noche, ya que ellos trabajaban en audiciones por el día. Bien, un día no tuve más remedio que ir a trabajar durante el día y ese fue precisamente el día en que George Lucas realizó los castings fueron muy meticulosos, Lucas realizó los castings para Star Wars." Los castings fueron muy meticulosos, Lucas entrevistó literalmente a cientos de jovenes actores para interpretar a los tres personajes principales de su película, aunque para no agotarse, aunó esfuerzos con otro joven director, Brian De Palma que también buscaba el reparto para su película Carrie. Entonces, Lucas encontró a Harrison en la puerta de la oficina de Coppola y le pidió que le ayudara dando la réplica masculina en las audiciones para el papel de la Princesa Leia. A Lucas le pa- reció que había muchas similitudes entre la forma de interpretar al perso- naje al personaje que tenía Ford y el Han Solo que él había ideado. Algunos días después, Harrison tenía el papel. No es necesario hablar del éxito que obtuvo la película en todo el mundo y de la importancia que tuvo para sus protagonistas y equipo técnico."Este film su éxito comercial, me dió la oportunidad de tener acceso a otros pa- peles y poder seleccionar una mayor variedad de proyectos. Además, nunca me sentí en desventaja compitiendo con los efectos especiales o el especta- cular diseño de producción. Una película es un conjunto de todo ello, y tu eres una pieza tan primordial como cualquier otra". Después de nueve meses trabajó por poco dinero, como favor a su amigo Henry Winkler en "Tan sólo heroes".También Coppola le ofrece un pequeño papel en su película del Viet- nam "Apocalipse Now" con Martin Sheen y Marlo Brando. Fue en el rodaje de esta en Manila donde Harrison conoció a su segunda mujer,Melissa Mathison, que era la asistente de Coppola. Después de todo siguió con películas en las que su personaje tenía más pro- tagonismo como "Fuerza 10 de Navarone", de la que nunca se ha sentido muy sa- tisfecho, o "La Calle del Adiós" de la que sin embargo guarda muy buen recuer- do. "Hice esta película simplemente porque nunca había sido amante en una es- cena de cine. Los personajes que había hecho hasta ese momento es como si ca- recieran de impulsos sexuales y sim embargo esta esa una historia de amor, de pasión." En 1979 también rodó "El Rabino y el Pistolero", y finalmente volvió con la segunda parte de "La Guerra de las Galaxias", "El Imperio Contraataca". En esta película, rodada en escenarios naturales, aparecía el actor Billy Dee Williams en el papel de Lando Calrissian, a parte de repetir con la mayo- ría de los actores del anterior film. Fueron dirigidos por Irvin Kershner y se colocó entre las diez películas más taquilleras de la Historia del Cine. "Irvin era un director maravilloso. Con él me sentí totalmente libre para contribuir a la película. Como la escena de "te quiero", "lo sé". Yo pensé que mi última frase en la película tenía que ser fuerte. Convencí a Kersh de que era lo más agradable que podía decir. Cuando George vio la escena completa me dijo que era una frase cómica, y que no sabía si funcionaría en un momento dramático. Yo le comenté que a mi me parecía que funcionaba e Irvin estuvo de acuerdo conmigo. Esta frase sirve en realidad para hacer a Han más conmovedor y memorable. Con un guión preconcebido en una playa de Hawai, George Lucas y Steven Spielberg comenzaron a buscar un actor para encarnar a Indiana Jones, y tras descartar a Tom Selleck, quien estaba muy ocupado con la serie de tele- visión "Magnum", eligieron a Harrison Ford. La película se titularía "En busca del Arca Perdida" (1981), y gozó de gran éxito en todo el mundo. "Spielberg reconoció posteriormente que no había visto que tenía enfrente al actor que necesitaba, me refiero a mi claro, porque yo ya había interpretado con ellos a Han Solo y pensaban en un caracter diferente en todo. Cuando me lo plantearon así les dije: no pueden ser iguales ya que Indiana y Han visten completamente distinto, no podrían ser jamás la misma persona." Durante el ro- daje de esta película se produjo una anécdota que Harrison siempre ha recorda- do con mucho humor: "La improvisación es una de las cosas que más me gustan de mi trabajo, por ejemplo, en la famosa escena en que nos enfrentábamos un árabe e Indiana. Habíamos estado rodando en Túnez durante semanas, yo tenía disentería y to- davía quedaban cuatro páginas de guión. Le dije a Steven Spielberg: Al in- fierno con la pelea; limitémonos a dispararle un tiro al árabe... Steven aceptó y el resultado fue la escena más divertida de la película." Junto al director Ridley Scott rodó Blade Runner en 1982, que se convertíría en un clásico del cine de ciencia-ficción. "Trabajé con Ridley Scott porque me parecía un director serio en quien podía confiar. Creo que conseguí un perso- naje diferente, interesante, distinto a Han e Indiana, donde predomina más Harrison Ford que el héroe, quizás porque esa especie de detective futurista sea cualquier cosa menos un héroe. Seguidamente se estrenaría la tercera parte de "La Guerra de la Galaxias": "El Retorno del Jedi", dirigida esta vez por Richard Marquand en 1983. "Si hubiera dependido de mi, Han Solo habría muerto al final del "Jedi", creo que eso habría otrogado más profundidad a la serie. En esto nunca coincidimos con George. No le parecía bien la muerte de Han y posiblemente fuera yo el equivo- cado, porque a mí tampoco me parecían adequados los diálogos de "Star Wars" y el público respondió muy bien ante la película. Aunque esta es mi última ac- tuación como Han, ya que en realidad lo que se explica es la historia de Luke Skywalker y mi papel sólo es el de su mejor amigo. Después de esta película la historia vuelve atrás en el tiempo, y Han no saldrán las próximas. Así que tengo asumido que ningún otro actor me reemplazará para interpretar a Solo." Durante el rodaje de "Indiana Jones y el templo maldito" (1984) el matrimo- nio de Ford se rompió y una vez obtenido el divorcio, el 14 de marzo de 1984, contrajo matrimonio con la guionista de E.T., Melissa Mathison. Harrison co- menta al respecto: "El triumfo me costó lágrimas. Con el trabajo, las ausen- cias del hogar fueron cada vez mayores y después de quince años de vida ma- trimonial, la fama destruyó mi matrimonio. Mi primera esposa era una mujer fantástica, a la que le debo buena parte de mis primeros éxitos cinematográficos, pero no pudo soportar mis ausencias. Un día me puso en la disyuntiva de elegir entre estar más tiempo en casa que en los platós. Yo tenía ya varios contratos firmados y no tuve posibilidades de elección. "Pese a la falta de comprensión de Mary, Harrison la comprende: Du- rante años vivimos tranquilos, sin problemas, y mi popularidad vino a trasto- car todos los planes que ella se había fraguado. Fracasó nuestra unión, pero sigo conservando hacia ella el más grande de los cariños..." Tras su divorcio de Mary, Harrison se hizo cargo de la tutela de sus hijos de mutuo acuerdo con su ex esposa. "Mis hijos Williard y Bejamin son mis mejores amigos. Ellos son el puente que mantiene amistad y afecto hacia mi primera esposa. Han compren- dido nuestro fracaso y procuran, en todo momento, repartir equitativamente su cariño entre los dos. Son dos muchachos fenomenales." Una película policiaca seguiría a éste nuevo éxito de Lucas-Spielberg: "Unico testigo" (1985) de Peter Weir, ganadora de dos Oscar en 1986 y por la que Harrison obtuvo la única nominación al Oscar como mejor actor hasta el mo- mento. "Mira, como me parecía ilógico estar sin hacer nada, hice una nueva pe- lícula. Pero como no querpia hacer otra más de policías. Y tampoco quería ha- cer una sólo de amor. Así es que "muy lógicamente", hice una película que era de policías y qye era también una historia de amor. En realidad era una combi- nación de las dos cosas, con las dosis adecuadas de ambos ingredientes." "La Costa de los Mosquitos" (1986) supuso el encuentro de Ford con el joven- císimo River Phoenix, fallecido recientemente. Nuevamente el director Peter Weir, satisfecho de su anterior trabajo en "Unico testigo". Durante los dos años siguientes de descanso en su rancho de Wyoming disfrutó con su família y el nuevo hijo que tuvo con Melissa. "Nunca he olvidado mi oficio de carpinte- ro y en mi casa tengo instalado un taller en el que me meto cada vez que tengo unas horas libres. Allí construyo muebles maravillosos, para mí y para mis más íntimos amigos. En vacaciones en Ibiza, en 1987 conocí a Roman Polanski y decidió rodar "Frenético" en París. "Aunque a la gente le pueda parecer que las películas que me han supuesto un mayor esfuerzo físico son las de Indiana Jones, una de las más duras fue precisamente "Frenético". La frustración y ansiedad que posee el personaje dejó efectos residuales en mí durante un tiempo. Polanski pone a los actores siempre en una situación límite. Puede llegar a rodar la misma escena veinte veces y desprende en todo momento una energía impresionan- te. Fue realmente un trabajo duro y agotador." Seguiría "Armas de Mujer" (1988) de Mike Nichols junto a Sigourney Weaver y Melanie Griffith. En 1989 rodó junto a Sean Connery y River Phoenix la tercera entrega de la saga de Indiana Jones: "Indiana Jones y la última Cruzada" con- vertiéndose en el título más taquillero del año. "En esta película se muestra otra parte de la personalidad de Indiana. Su padre y él nunca se han acomodado el uno al otro. Indy se comporta de forma totalmente diferente cuando su padre estpa delante. ¿Qué otra persona podría llamarle Junior, mote que mi personaje odia?". "Presunto Inocente" de Alan J. Pakula fue el siguiente título, rodado en 1990, para seguir con el drama de Mike Nichols "A propósito de Henry" en 1991. En 1992 tomo el relevo dejado por Alec Baldwin en "La caza del Octubre Rojo para rodar en el papel del agente de la C.I.A. Jack Ryan la película "Juego de Patriotas" de Phipip Noyce junto a James Earl Jones, la voz del malvado Vader en la trilogía galáctica, Anne Archer y los británicos James Fox y Patrick Bergin. En 1993 interpretó el papel del Doctor Kimble en la película "El fugitivo" de Andrew Davis, basada en la serie de televisión que protagonizó David Jansen "Me interesó el personaje de Kimble porque no es ningún superhombre ni una persona excepcional. Se trata, simplemente de un hombre atrapado que se niega a resignarse con lo que está viviendo y lucha por averiguar la verdad. Su úni- ca virtud auténtica es que es honesto consigo mismo y, tan pronto como es in- culpado de la muerte de su esposa, se rebela e intenta salvar esa reputación de hombre honrado, aun a costa de jugarse la vida." En 1994 se estrenó "Peligro Inminente", tercera parte de "La caza del Octu- bre Rojo", donde volvió a encarnar a Jack Ryan. Y Finalmente rodó en 1995 la película "Sabrina" junto a Julia Ormond, pelí- cula que en su día protagonizaron Humphrey Bogart y audrey Hepburn. "Nunca había visto la película original antes de que diera comienzo el rodaje. Una vez que me metí, decidí que no debía verla para no influenciar mi propia ac- tuación. El guión era muy bueno, y lo único que nos faltaba era un director, así que llamamos a Sydney Pollack y él aceptó. Trabajó en el guión durante varios meses y cuando volvió, el guión era mucho más enriquecido." Recientemente vino a España debido a una convención budista aquí celebrada en Barcelona, también ha formado parte en una comisión de protesta contra la situación que se vive en el Tibet. Harrison en diversas estrevistas ha dejado claro que no quiere perder en ningún momento su vida privada. "El público tiene una idea muy concreta de los personajes que he interpretado. No saben quién soy yo, Harrison. Pero saben quién es Indiana Jones o Han Solo. Y así es como debe ser. Me gusta esa situación, y realmente la trato de mantener. No me gusta promocionarme entre los rodajes de cada película... Y tampoco tengo ningún interés en darme a conocer tal y como soy..." Su última película es "Devil"s Own", un thriller de Alan J. Pakula donde in- terpreta a un oficial de policía neoyorquino y donde comparte protagonismo con Brad Pitt. Aunque para los seguidores de "Star Wars" y todas las producciones Lucasfilm tiene más interés el proyecto de volver a interpretar a Indiana Jones en la que será la cuarta entrega cinematográfica de este famoso arqueó- logo. "Tengo que reconocer que la colaboración con Spielberg siempre ha sido muy buena, hemos tenido mucha suerte juntos. El hecho de hacer Indiana Jones fue una experiencia muy divertida desde el principio. Fue como un sueño en el que vi la oportunidad de interpretar un papel que inmediatamente iba a atraer a la audiencia. Además siempre disfrutamos poniendo ideas en común para hacer que el personaje funcione. Es muy excitante trabajar con Steven y George y les guardo un gran respeto. Ya sé que había dicho que no quería volver a interpre- tar el papel de Indy, pero mentí. Ya se me han pasado el dolor de huesos del último rodaje y me parece muy divertido volver a las andadas." Pablo Javier Ríos Pedro Torres