FINAL
24-11-1991
Me llamó hacia las cuatro de la tarde, su voz era triste, quedamos en el parque más grande de la ciudad, en un banco cerca del museo de Arqueología ubicado en el mismo.
Acabé el café con leche y me puse el tres cuartos, en Marzo hacía frió.
Bajé las escaleras del bloque pensando en Dani, de un tiempo a esta parte se había estado arrugando lentamente y hacía tiempo que no sabía nada de él, cosa que me extrañaba, ya que siempre nos lo habíamos contado todo.
23-8-1991
Dani vivía solo, con todo lo que suponía jugar con las situaciones de la vida de forma individual.
A lo largo de su existencia había tenido varias oportunidades de cambiar su actual estatus, yacía cansado y arrepentido de miles de posiciones que en su momento adquiridas, vedaron el paso a muchas situaciones que hubieran cambiado su destino.
Lo conocía bien y sé cuantas noches abría sus ojos dilatados buscando cariño al que abrazarse en la soledad de su habitación...y lloraba; pero... Dani vivía solo.
24-11-1991
Gracias a Dios, parecía que su vida había dado un cambio a mejor.
Conoció a una chica unos meses atrás, y el brillo que tenía en sus ojos, aquel que siempre estaba presente cuando siendo criaturas jugábamos con todos los demás, se había afincado de nuevo en su mirada.
Yo sabía porque me había llamado, Laura le había dejado, y... el estado de ánimo de Dani caía por momentos en un pozo sin fondo, sabía que cuando lo viera donde habíamos quedado, debería llevarle un poco de buen gusto por la vida y todo eso, porque, la verdad es que si...Dani era bastante despistado, un poco olvidadizo, descuidado, solo había que entrar en su casa para poder deducir su personalidad, con todo y con eso, no aguantaba el desorden, y podías encontrarte partes de su habitación cuidadosamente ordenadas, pero en definitiva, a Dani le hacía falta una persona que estuviera por él, naturalmente un persona femenina, así podría estar por él en muchos otros sentidos.
A Laura la conocí por mediación de Dani, era una chica preciosa, hasta pensé en la buena suerte que había tenido Dani cuando me la presentó, además coincidió que era la mujer que necesitaba, sinceramente me alegré mucho por él, por fin encontraría la parte complementaría que le hacía tanta falta para poder estabilizar su vida..., pero algo funcionó mal, no se lo que fue, todo ocurrió muy rápido, no pude reaccionar, Dani tampoco.
26-11-1991
Entré por la puerta principal del parque, recorrí las carreteras pavimentadas con tierra, y observé lo cuidados que estaban los céspedes, todo ello mientras me encaminaba hacia donde me esperaba Dani. A medida que me iba acercando al recinto donde estaba instalado el museo de Arqueología, pude dar cuenta que en los cuatro bancos de la entrada, solo uno estaba ocupado por una figura quieta y un poco encorvada, era Dani.
Cuando llegué a la altura donde estaba él, lo saludé;
- ¿Como estás Dani?.
Pareció no oírme, los ojos los tenía fijos en algún lugar, y su alma, lejos en otro mundo, en otro tiempo.
- ¿Dani?.- Insistí.
Lentamente giró el rostro hacia donde yo estaba, entonces tuve que ahogar un grito, Dani parecía otro, las córneas las tenía inyectadas en sangre, el rostro, como la cera, a excepción de dos enormes bolsas oscuras de agua bajo los ojos y la barba de muchos días, estaba delgado, peligrosamente delgado. Me miró, y el fondo de sus ojos era opaco;
- Hacía tiempo que no te veía, Lucas.- Sonó la frase cansada y entrecortada.
- Si, ya ves...pero, cuéntame, hombre...?.
- Te he llamado porque quería verte, me quedaban muy pocas personas por ver.
- ¿Que quieres decir...?.- Pregunté esperándome cualquier cosa.
- Que quiero decir...- murmuró para si -, pues..., que poco a poco veo que todas las puertas se van cerrando, que todos los caminos me son vedados, que se oscurece la vida, los días ya no son lo mismo, Lucas.
- Pero...- titubeaba -...Dani, no debes pensar así...es por lo de Laura, verdad?.
- Si.
- ¿Como has llegado a este extremo?.
- Todo...- dijo -, todo me recuerda a ella, cualquier cosa, el sillón de mi casa, el paraguas con el cual nos guarecimos de la lluvia...no se cuando, las camisas que se puso de mi armario, la cocina...todo, esta impregnado de su aroma, de su calor, y cada cosa que hago, cualquier movimiento, me recuerda otros días, cuando vivíamos juntos ajenos a esto, cuando la besaba sintiendo su cuerpo tembloroso acurrucado al mío, cuando palpitantes luchábamos en caprichosos juegos entre las sábanas, cuando la palabra amor tomó un significado que hasta ese momento nunca habían albergado mis sentidos..., pero ahora..., ahora un mar de temores y confusiones apresa mi vida, y el despertar de un nuevo día solo significa para mi otro cúmulo de horas en las cuales tendré que estar en guerra con mis entrañas...otra tortura, y las incesantes veces en las cuales se repite la pregunta una y otra vez; ¿Por qué?, ¿Por qué?,..., ¿Por qué?...y nunca, nunca tienen respuesta, me ahogan, todo ello día tras día, sin descanso.
Dani se estaba matando, y mis pensamientos solo intentaban buscar razones para que la situación cambiara a bien, mientras, Dani continuó. Yo solo escuchaba.
- Bueno...contadas veces me recupero levemente, la caída es mucho más fuerte claro, turbado, mi mente va más despacio de lo normal y eso hace que me deprima todavía más..., creo...que otro de los problemas es que...no tengo objetivos en la vida, si, es eso, no tengo objetivos, nunca los tuve, pero ahora me doy cuenta, y así sin alicientes, sin ganas de continuar, pierdo el interés por vivir, todo me da igual.
- ¿La has visto últimamente?.
- Si, cada vez que la veo, las manos se me humedecen y el corazón rebota salvajemente en mi pecho..., ella me mira cuando cree que no la veo, y yo hago lo mismo, naturalmente también me ve, es un triste juego que obedece solo a los instintos.
- Dani, todos hemos pasado por cosas parecidas, y no nos hemos derrumbado de esa manera, piensa que hay personas que te aprecian, que no les gustaría verte en este estado, incluso Laura estaría en desacuerdo, tus padres, yo mismo estoy sufriendo es que no te das cuenta?, no pienses que te vas tu solo...
- No, Lucas, si yo desapareciera el curso de la vida seguiría igual, el viento soplaría, la lluvia mojaría, todo seguiría igual, tu lo sabes, nada cambiaría... de hecho nada cambiará.
- Es posible que a nivel cósmico, no se notara, pero las cosas pequeñas no son poco importantes, es decir; a todos nos afectaría Dani, estas aquí con alguna misión, estas aquí por algo, has hecho cosas que solo podías hacer tú, tu existencia tiene sentido...
- Lucas, cuanto tiempo me recordaras...
- No hables en futuro.- Interrumpí, Dani continuó.
- ¿Cuanto tiempo, Lucas,... un año?, ¿dos meses?, ¿tres semanas?, no lo sabes, y cuando acabara la pena, ¿¡que!?, ¿que habrá significado todo?, dime.
- Crees, que nada ha valido la pena, verdad?, los ratos que pasamos jugando en la plaza del barrio, las chicas que conocimos,- Dani me miró con fijeza -, si, las chicas que conocimos, vamos, lo pasamos mal?, no, se acabó el mundo después de las primeras?, no, que hicimos?, continuar viviendo, y así logramos aprender más cosas de todo, no fue tan malo...
- Pero esta vez es diferente.- Dijo.
No hice caso.
- Vamos, cuéntale a tu madre que te trajo aquí por nada...
- Mejor no me hubiera traído...
- No tienes derecho a decir eso, fuiste tu quien quisiste salir, fue tu voluntad la que quería probar el mundo, desde el primer momento luchaste por estar con nosotros.
Dani, parecía estar peor que al principio, y yo no sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto. Hubo una breve pausa, luego Dani siguió.
-...Esta bien, yo quise venir, pero eso no cambia las cosas tal y como están ahora, ya te digo, casi no puedo respirar, ya no recuerdo lo que es el cariño, tengo terror a quedarme solo aquí en la tierra, el mundo perdió el sentido, no puedo más...
Hizo otra pausa y volvió.
- Me parece, que Laura ha hecho bien, se ha de tener mucha moral para aguantarme, es difícil la convivencia con una persona que es tan inestable como yo, que tiene def..
- Todo el mundo tiene defectos, y además tampoco es tan terrible, te conozco desde hace mucho tiempo, y no es tan terrible, Dani.
- A lo mejor, para ti no, pero para otra persona...si.
Yo solo hacía que buscar, motivos para vivir, pero cada vez era más difícil, un yo remoto empezaba a decirme que su idea no era tan descabellada..., me saqué esa sensación de encima y volví a intervenir, esta vez más calmado exteriormente.
- No naufragues, por favor, no te dejes caer ahora, piensa que, todos necesitamos de todos, y nos hacemos falta, piensa que las cosas pueden dar un giro de 180 grados en un instante, Dani, piensa que esto va a pasar y que llegará un día en el cual nos reiremos juntos pensando en estos mismos momentos, será entonces cuando esto todo lo verás desde otra perspectiva, y pensarás que al fin y al cabo aprendiste de aquello, por favor Dani no te apagues.
Yo tenía los ojos empapados en lágrimas, y Dani parecía hacerse responsable de ello, sentí que le dolía que llorara.
- Lucas, es inútil, todo tiene un final, y este es el mío, siento que tu sufras, pero no se le puede dar más vueltas, aquí acaba todo.
Se levantó lentamente, me abrazó, luego me dio dos besos, yo no quería que se separara de mi, sabía que era la última vez que iba a verlo, me sentía impotente, no sabía como romper ese momento, solo podía llorar mientras le abrazaba fuertemente, el abrazo acabó, y Dani parsimoniosamente, como quien ya no tiene prisa, me saludó dándose la vuelta y encaminándose hacia la salida del parque.
Un día después Dani fallecía en su casa sin motivo aparente, lo encontraron sentado en la butaca del comedor, con un anillo de oro agarrado entre las manos, el anillo que nunca llegó a regalar a Laura.
Durante el mes siguiente caí en un estado depresivo, y empecé a entender, muchas cosas de las que me contó Dani, pasado un tiempo yo me recuperé de mi depresión, de la que me produjo el fallecimiento de Dani no creo que llegue a recuperarme nunca.
28-11-1991

Underground Publishing


Toda similitud de los personajes o hechos aquí descritos con la realidad puede que no sea producto de la casualidad. Incluso puede que haya sido provocada intencionadamente.


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Edición Internet: 8 de Abril de 1997.
Registro de la Propiedad Intelectual de Barcelona: 23818


DAVID SOLANES

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