Lo primero que una piensa después de media hora de proyección es: " Sí vale, esto es la Guerra de las Galaxias pero.... pero no es lo mismo ". Yo creo que esta es una de las ideas fundamentales con las que se debe ir a ver La Ame- naza Fantasma. Han pasado 20 años desde El Retorno del Jedi ( por cierto, a ver si se ponen de acuerdo en el doblaje Español entre Jedi y Jedai ) y muchas cosas han cambiado en este tiempo. Hoy George Lucas se siente fascinado por la idea de que cualquier cosa que se escriba en un guión se puede poner en imágenes y a veces pierde un poco la perspectiva de la historia. La Amenaza Fantasma es, sobre todo, un inmenso espectáculo como nunca se ha visto en u- na sola cinta. En este sentido sí que se puede decir que, aunque sea de otra forma, la historia se repite. La Amenaza Fantasma nos sorprende hoy tanto como pudo hacerlo en su día la Star Wars original. No tanto por la calidad individual de los efectos visuales ( que la tienen ) , sino sobre todo por la cantidad y por la forma en que son utilizados para crear unos planos incre- íbles y recrear un mundo imposible. Mucho se ha dicho sobre esta cuestión. Que si sólo había un plano sin efectos (hay unos cuantos más ), que muchos de ellos sobraban, que si lo único que le importaba a George era dón- de y cómo colocar los fondos azules, etc. Lo cierto es que podemos hablar de una auténtica orgía visual, de empachamiento, de lo- cura y de algunas cosas más. Es tal el abarrotamiento de efectos simultáneos en algunas escenas que es completamente imposible cotemplar tan sólo el 50 % de lo que aparece en muchos planos. Realmente es puro Arte Barroco digital y no lo digo como un aspecto negativo, todo lo contrario, creo que ahí reside precisamente la impresionante fuerza visual de esta Amenaza Fan- tasma. Qué decir del impresionante diseño urbanístico que nos ofrece algunos de los mejores planos de la película. Con cuatro entornos totalmente diferenciados: Naboo, Tatooine, la ciudad subacuática de los Gunhans y Couruscant; tanto en diseño como en el uso del color y la ilumi- nación. Desde luego, desde el punto de vista del diseño conceptual de todos y cada uno de los elementos que aparecen en pantalla, digitales o no, hay que quitarse el sombrero. Tratando de ser crítico con el desarrollo del guión,puedo decir que la película comien- za bien, con buen ritmo durante los primeros 15-20 minutos, tiene una caída de ritmo hasta la escena de la carrera, aquí remonta para volver a caer posteriormente en una parte un poco pesa- da con demasiados diálogos que aportan bastante poco a la historia, pese a la pretendida serie- dad que parecen querer causar en el espectador. El plato fuerte, pese a lo que se ha dicho so- bre la escena de la carrera de vainas, es sin duda alguna, la última media hora. En ritmo creciente hasta los dos últimos minutos, contemplaremos hasta 4 acciones si- multáneas de forma paralela ( asalto, con la renina Amidala al frente, al jefe de la confede- ración de comercio; Anakin destrozando la nave insignia de los malos como el que no quiere la cosa; Qui gon y Obi Wan luchando con los sables láser frente a Darth Maul y la batalla a pie entre los soldados de asalto y los Gunganhs ). La película es obviamente para todos los públicos pero, en mi opinión personal, pienso que le ha querido dar un tratamiento mucho más serio y adulto del que tenía cualquier otra par- te de la serie. De hecho da la sensación de que les había quedado tan sumamente seria que se vieron obligados a meter con calzador al controvertido personaje de Jar Jar Binks para aportar el toque tontorrón de comedia. Al final el bueno de Jar Jar termina robando el protagonismo en muchas escenas a los actores humanos e incluso a la acción principal que se está contando. Recuerdo un par de momen- tos especialmente desafortunados desde este punto de vista. Uno de ellos podemos verlo cuando Amidala disfrazada de Padme y Qui Gon son invitados a casa de Anakin por culpa de una tormenta de arena. Allí cenan con él y su madre y en pleno momento dramático mientras ella les cuenta cómo se convirtió en esclava, el bueno de Jar Jar coge manzanas de una bandeja lanzando lengue- tazos como los sapos. Otro de estos momentos es cuando la reina Amidala se descubre como tal, dejando en evi- dencia a su doble, para tratar de convencer al líder de los Gunhans de que les ayuden, ella se pone de rodillas, los demás la siguen respetuosamente y de nuevo Jar Jar tiene que poner su no- ta haciendo un movimiento dubitativo de arrodillarse. Con todo, el personaje en sí, aislado del resto de la película, es todo un logro. De no ser por un aspecto físico claramente distinto, podríamos decir que es el hermano gemelo de Ro- ger Rabbit en versión galáctica. Es el payaso de la película y tiene algunos momentos verdade- ramente brillantes, pese a que a mi juicio no termine de encajar dentro de la serie y votaría, si pudiera, por una retirada de protagonismo para partes siguientes, aunque no desaparezca. Otro logro agradable es el doblaje Español. Si habeís tenido la oportunidad de ver la película en versión original, os habreís dado cuenta de que la voz Española de Jar Jar, aparte de ser idéntica fonéticamente, le da incluso más expresividad y gracia que la misma versión original. También curiosa es la adaptación semi-Portuguesa del dialecto de los Gunhams que se ha hecho para España. Todo el doblaje en general es absolutamente magnífico, no desmereciendo en absoluto a la versión original. De hecho la mezcla se ha hecho en el SkyWalker Ranch por el mismo equipo de sonorización que ha mezclado la versión original en Inglés. Volviendo sobre los personajes, mi impresión es que Obi Wan parece el hermano tonto de Qui Gon. Su presencia en esta película parece una mera introducción para un supuesto papel im- portante en alguna de las que quedan por venir. Desde luego en esta primera sus frases de diálogo son de lo más breve que os podais imaginar y su principal función a lo largo del metra- je es la de ir detrás de Qui Gon cual perrito faldero. Otro tanto de uno de los peores malos que hemos visto en mucho tiempo, Darth Maul. Tan sólo aparece en cuatro momentos de la peli. Dos de ellos son como estatua al lado del maestro y los otros dos son para mantener luchas con el sable, con Qui Gon en Tattoine primero y con los dos Jedis al final en el edificio de la confederación. Su texto se reduce a dos frases cortas ( literalmente). No dice más. Encima al final de la peli muere de mala manera, sin honor, sin dramatismo, directamente partido por la mitad. Creo que es el fallo de guión más gordo de toda la historia. Darth Maul podría haber dado muchísimo más juego, al igual que otros personajes. Todos ellos resultan demasiado superficiales y pierden toda la magia que tenían Vader, Luke, Ham o Leia. Otro fallo muy gordo, a mi juicio, es el hecho de reducir el motor principal de la historia, el poder que otorga la fuerza, a algo tan mundano como unas bacterias en la sangre, los Midiclorianos, que son las que hacen que una persona normal se convierta en algo especial. Si algo había tenido siempre la idea de la fuerza y de los Jedis como portadores de ella, es el carácter espiritual, mágico, casi religioso que otorgaba a un ser la conexión con el universo y consigo mismo, el poder mental para controlar voluntades y el equilibrio para no caer nunca en las tentaciones del mal. Reducir algo tan simbólico a una cuestión genética es una aberración para muchos se- guidores y otro de los elementos que deselevan el mito un poco más. Con un poco de suerte, en el próximo episodio se lo piensan y llegan a la conclusión de que estaban equivocados en su creencia sobre los Midiclorianos porque algún Jedi no tiene ni u- no en su cuerpo y rebocan semejante teoría sobre lo que se supone que es la fuerza. Tan sólo Natalie Portman ( Amidala ) y el Senador Palpatine me han gustado de verdad. La primera por la dicotomía que sabe darle al personaje, ingenua y juvenil en algunos momentos, adulta y con capacidad de mando en otros e incluso intrépida y con carácter. Un poco como la propia Leia. El segundo por la ambiguedad que tiene a lo largo de toda la peli. Ese no se qué que te hace pensar por momentos que el Maestro de los Sith y el Senador Palpatine son la misma persona. Lian Neesom también está bien pero el personaje no le da para más y en el caso de Obi Wan casi podemos decir que es que ni tiene personaje. La música es otro de los elementos que diferencian a esta película de cualquier otra y es que está tocada por la mano de dios, del dios John Willians. Cogiendo muy muy poquito de la partitura original, tan sólo el tema principal y leves toques de la melodía del Imperio y de los Jedis, Willians ha contruído una nueva partitura tan buena como casi todas las suyas. Ha introducido coros en varios de los temas y ha compuesto un nuevo tema para los caballeros Sith. Si algo se puede criticar de la nueva banda sonora es que es muy ruidosa y con pocos contrastes, un poco como la película. Si en la trilogía anterior la música, al igual que la película se caracterizaba por los impresionantes contrastes orquestales en los que pasábamos de tener a toda la orquesta sonando a escuchar tan solo una flauta, de la fuerza del lado luminoso al reverso tenebroso de la fuerza, etc en esta última partitura la música está más ceñida a la acción que a los momentos emotivos de los que estaba cargada la trilogía anterior. Por otra parte, aquí las melodías son un tanto difusas. No se escuchan temas claramente diferenciados para los buenos, para los malos, para tal momento o para tal otro. La música está muy desgranada con pasajes melódicos entremezclados con otros explosivos pero sin atender de forma clara y ordenada a temas concretos. Después del anuncio de Lucas de que no hará los capítulos VII, VIII y IX, lo cierto es que nos hemos quedado un poco desilusionados. Seguro que como yo, a muchos de vosotros lo que realmente os interesaba ver es lo que ocurriría después, no antes. En cualquier caso lo cierto es que habrá Episodio 2 y Episodio 3. ¿Quién los dirigirá?. A mi personalmente Lucas no me parece un gran director. Es un buen guionista y un gran produc- tor y diseñador de producción pero no un buen director. Creo que La Amenaza Fantasma en manos de otro director hubiera ganado mucho, aprovechando toda la imagenería de Lucas pero aportando profundidad a la historia y glorificando aún más las escenas de acción. Se rumorea que es muy posible que sea el propio Lucas quiien dirija las tres películas. Al parecer en la primera trilogía tuvo problemas con los otros directores y no quiere repetir la experiencia. Sea como fuere, en Junio del año que viene se empieza a rodar el episodio 2 y para ve- rano del 2002 la tendremos de nuevo en las salas. La fuerza ( o los glóbulos blancos, vete tú a saber ) nos acompañarán durante una temporada. Julio Recio González ************************ HomeArt, Imagen Digital