El apartamento / The apartment (Billy Wilder)


Ficha técnica.


Director: Billy Wilder.
Guión: I.A.L. Diamond y Billy Wilder.
Música: Adolf Deutsch.
Fotografía: Joseph LaShelle.


Intérpretes: Jack Lemmon (C.C. Bud Baxter), Shirley McLaine (Fran Kubelik), Fred MacMurray (Jeff Sheldrake), Jack Kruschen (Dr. Dreyfuss), Ray Waltson (Joe Dobisch).


Duración: 125 min.
Nacionalidad: : U.S.A.
Año: 1.960.


*Nota: Este artículo describe toda la trama del film al detalle. A partír de aquí es decisión tuya leerlo o no.

Sinopsis.

       C. C. Bud Baxter es un empleado de una importante firma aseguradora de Manhattan. Baxter ha descubierto que puede ascender fácilmente en la empresa siendo popular entre los ejecutivos que están por encima de su nivel profesional. Para ello les cede el apartamento para sus encuentros adúlteros, y a cambio sus superiores le prometen que hablarán bien de él al señor Sheldrake, el jefe de personal.

Mr. Kirkeby: “Hablaré bien de usted al Sr. Sheldrake que siempre está buscando jóvenes ejecutivos con empuje para la empresa. Está usted en el buen camino, Buddy.”

       En el apartamento contiguo al de Baxter viven los Dreyfuss, un matrimonio que tiene a Buddy por un maníaco sexual y alcohólico, debido a las continuas fiestas que se celebran en su casa.

Mr. Dreyfuss: “¿Podría hacerme un favor Baxter? Cuando haga testamento, y por la vida que lleva debería hacerlo pronto, ¿podría dejar su cuerpo a la universidad?"

       Baxter está enamorado de Fran Kubelik, una joven ascensorista que es la admiración de sus superiores, aunque ninguno ha conseguido flirtear con ella. Un día, después de pasar la noche a la intemperie por culpa de uno de sus inquilinos, Buddy (con un resfríado de órdago) sube a la planta de los jefes -la 27- puesto que el Sr. Sheldrake le ha mandado llamar.

Fran: “Yo nunca me resfrío."

Bud: “Las estadísticas dicen que cada neoyorquino entre los veinte y cincuenta años pasa dos resfriados y medio al año”.

Fran: “Eso me hace sentir terriblemente mal."

Bud: “¿Por qué?"

Fran: “Si yo no me resfrío, para que las estadísticas cuadren algún pobre neoyorquino debe pasar cinco resfríados al año."

Bud: “Ese soy yo”.

       Para su sorpresa Buddy es llamado para un ascenso, pero el jefe de personal también quiere ser participe del “famoso” apartamento. Pese a contar con un socio más en su piso, Baxter baja contento por el ascenso y espera a Fran a la salida del trabajo para pedirle que le acompañe al teatro.

Bud: “Sé todo sobre usted, donde nació y cuando, su peso, su altura, su número de la seguridad social. Pasó el sarampión y le han operado del apéndice”.

Fran: “No mencione lo del apéndice a los de la oficina, podrían coger una idea equivocada de cómo lo ha sabido”.

       Primero Fran rechaza la petición de Bud diciéndole que ya había quedado con alguien antes, pero finalmente accede a quedar con él a las puertas del teatro. Fran llega al restaurante chino donde tenía la cita con alguien que resulta ser el Sr. Sheldrake. Ambos habían tenido un romance el pasado verano, y ahora que ella estaba empezando a superar la ruptura del mismo, se ve sorprendida con esta nueva llamada de Jeff Sheldrake.

Fran: “Por un momento piensas que no estás saliendo con un hombre casado, entonces un día él mira su reloj, te pregunta si tiene lápiz de labios en la cara y sale corriendo a coger el tren de las 19’15”.

       Mientras Jeff y Fran abandonan el restaurante para dirigirse al apartamento de Bud, éste es el único que queda a las puertas del teatro esperando en vano a Fran. Al día siguiente Sheldrake la ha pedido prioridad en el uso de su apartamento, recomendándole incluso que le haga una copia de la llave. Baxter le devuelve entonces un espejo que encontró en el sofá la noche anterior. Jeff le revela entonces sus verdaderos sentimientos hacia Fran.

Sheldrake: “Ves a una chica un par de veces por semana, sólo por diversión, y ya piensa que vas a divorciarte de tu esposa. ¿Es eso admisible?"

Bud: “No señor, especialmente para su mujer.”

       Llega Navidad y se celebra una fiesta en el piso diecinueve. Bud y Fran se reencuentran después de no verse en varias semanas, ya que él estaba dolido por el plante de la noche del teatro. Bud convence a la chica y van a tomar una copa a la fiesta. Mientras él va a buscar la bebida, la secretaria de Sheldrake (la Srta. Olsen, antigua amante de éste) habla con Fran y le cuenta lo de su idilio con su jefe, y la larga lista de amantes de Jeff. Al volver, Bud muestra a Fran una felicitación de Navidad de Sheldrake y su familia. Ver esa postal después de hablar con Olsen hace que le salten las lágrimas y, al sacar el espejo para retocarse un poco, Bud lo reconoce y se da cuenta de que Fran es la chica con la que Jeff se ve en su apartamento. Esa chica por la que Sheldrake no siente nada y de la que él está completamente enamorado.

       Baxter está en un bar mojando sus penas en alcohol mientras Fran está en su apartamento con Jeff. La chica le cuenta todo lo que sabe a Sheldrake mientras éste responde:

Sheldrake: “Cuando estás casado doce años con una mujer, no puedes sentarte a la mesa y decirle: Pásame el azúcar, quiero el divorcio. No es tan fácil.”

       Entonces Fran le da como regalo de Navidad el disco del pianista del restaurante chino al que acuden habitualmente, y él le da un billete de cien dólares para que se compre algo que le guste. Eso hace sentir a Fran como una prostituta y cuando Sheldrake se va porque va a perder el tren, ella intenta suicidarse tomándose una sobredosis de píldoras para dormir.

       Buddy vuelve al apartamento con una chica que ha conocido en un bar, y mientras ésta busca hielo para las bebidas, él encuentra los guantes de Fran encima de la mesa. Va a su habitación y la ve tendida en la cama. Parece que está dormida, y mientras le va diciendo lo mucho que la quería, ve el bote de píldoras encima de la mesita. Sale corriendo en busca de su vecino Dreyfuss, que es médico, y echa a la otra chica como puede. Tras conseguir reanimarla, el doctor dice que hay que mantenerla despierta un par de horas y después deberá descansar otras veinticuatro hasta que se reponga del todo. Al cabo de esas dos horas, la tienden en la cama y Buddy la cubre con una manta eléctrica y se sienta junto a ella.

       Al día siguiente, Navidad, Buddy llama a Sheldrake y le informa de todo lo ocurrido, pero éste se escabulle y deja el asunto en manos de su empleado. Al otro día, Jeff despide a la Srta. Olsen y después llama a casa de Baxter donde aún se encuentra Fran. Habla con ella y Olsen escucha la conversación por otro teléfono. Acto seguido llama a la esposa de Jeff y se lo cuenta todo.

       Mientras Buddy está preparando la comida para él y Fran (spaghettis escurridos en una raqueta de tenis), llega el cuñado de Fran y se la lleva a casa después de pegar a Buddy. Al otro día éste llega a la oficina dispuesto a decirle a Jeff que ama a Fran, pero cuando entra en el despacho de Sheldrake ve que éste tiene sus maletas allí. Tras hablar con la Srta. Olsen, la esposa de Jeff ha decidido echarlo de casa.

Sheldrake: “Tengo buenas noticias para usted, Baxter. Todos sus problemas se han acabado. Sé lo preocupado que estaba usted por la Srta. Kubelik, pero ahora podrá dejar de preocuparse. He dejado a mi mujer y ya me hago cargo yo de ella.”

       Además Sheldrake decide ascender a Baxter y nombrarlo su adjunto de dirección, pasando así a ocupar un despacho junto al suyo, con derecho a poseer la llave del lavabo privado de ejecutivos.

       La víspera de Año Nuevo, Bud decide no seguir accediendo a prestar su apartamento a Sheldrake para sus encuentros con Fran, puesto que, a pesar de todo lo ocurrido, ella sigue amando a Jeff.

Sheldrake: “Baxter, me ha dado usted la llave equivocada."

Bud: “No señor”.

Sheldrake: “Pero esta es la llave del baño de ejecutivos."

Bud: “Exactamente Sr. Sheldrake. Ya no la necesitaré más porque me voy de aquí.”

       Esa noche Bud empieza a empaquetar las cosas de su apartamento puesto que ha decidido marcharse de la ciudad. Mientras, en el restaurante chino, Fran y Jeff celebran la llegada del año nuevo.

Sheldrake: “¡Ese Baxter! Después de todo lo que he hecho por él, ha dejado el trabajo y no me ha permitido volver a llevarte a su apartamento."

Fran: “¿Cómo? ¿Eso ha hecho?"

Sheldrake: “Pero no te preocupes, he alquilado un coche e iremos a un hotel de Atlantic City.”

       Fran se va y corre al apartamento de Buddy. Al ver que ha sacrificado su carrera por ella, comprende que él es el hombre que realmente la quiere y la hará feliz.

Bud: “¿Qué pasa con Sheldrake?"

Fran: “Le mandaremos un pastel cada Navidad.”

       La película concluye con una hermosa escena en la que vemos a Fran y a Buddy sentados en el sofá jugando a las cartas, sugiriendo el director vienés el inicio de un romance entre ambos.

Bud: “¿No me ha oido Srta. Kubelik? Estoy locamente enamorado de usted."

Fran: “¡Calle y juegue!”


Comentarios.

       Brillantemente escrita y fenomenalmente interpretada, esta comedia dramática fue considerada por la crítica de la época como cínica e irreverente. Sin embargo fue el mayor éxito artístico y comercial de Billy Wilder, ganando cinco Oscars de la Academia. Entre los premios obtuvo el de mejor película, director y guión original. Lemmon y McLaine fueron así mismo nominados, pero fueron derrotados por Burt Lancaster y Elizabeth Taylor respectivamente. En cambio donde triunfaron ambos actores fue en los Globos de Oro, donde lograron imponerse.

       La película es una contundente crítica a la sociedad laboral americana y a la ética profesional. Vemos a los jefes aprovechándose de su situación de poder para obtener, con propuestas de ascenso, la llave del apartamento de Baxter para sus encuentros adúlteros. El propio Baxter no queda libre de dicha crítica, aunque su personaje es más especial, tiene una personalidad que no queda clara hasta bien entrada la película. Por una parte le vemos sacrificarse (quedando incluso una noche a la intemperie) cuando sus superiores han precisado de su apartamento. Puede interpretarse que es un hombre que no tiene carácter y que no sabe decir nunca que no a sus superiores. Sólo cuando está bastante enfermo es capaz de anteponer su salud a la voluntad de sus jefes. Pero cuando un jefe aún más importante (Sheldrake) le pide el apartamento el día que ha conseguido “limpiarlo de inquilinos”, no osa llevarle la contraria y acepta. ¿Sigue siendo un hombre sin carácter? En cambio cuando ha conseguido el preciado ascenso no duda en decir no a quienes le han “ayudado” a conseguirlo, y dejarle el piso en exclusiva a Sheldrake. Podría pensarse entonces que Baxter nos ha engañado a todos y no es tan dócil como aparenta. Ese nuevo cambio de rumbo del personaje te hace pensar que estamos ante un "trepa" que lo único que mira es su interés personal, y entonces puede llegar a caernos mal. Pero Baxter es un personaje desconcertante, ya que cuando vemos que es un hombre enamorado y no correspondido, entonces resulta adorable. Tal vez sea esta la grandeza de la película y del guión en particular, ya que consigue que un "trepa" conmueva al espectador, y éste traslade sus odios hacia Sheldrake, un personaje que sí consigue hacerse odioso. Es fantástico el gran contraste que nos propone el guión. Tenemos a un hombre terriblemente enamorado de una mujer a la que no puede poseer, y sin embargo ésta prefiere a un hombre que no la ama y que sólo la quiere para satisfacer su instinto sexual.

       Otra de las grandezas del film es la sensación agridulce que nos produce. Lemmon tiene momentos realmente brillantes, donde da rienda suelta a ese gran cómico que lleva dentro, pero también consigue buenas cotas de dramatismo por la situación tan comprometedora que debe resolver cuando McLaine está al borde de la muerte.

       El reparto está a un nivel muy digno. Además del ya citado Lemmon, es destacable el trabajo de McLaine, que en esta película realizó su primer gran papel para la pantalla, y también destacaría a MacMurray en un papel nada habitual en su carrera. Duramente criticado cuando se estrenó, representa a un consumado mujeriego que lleva muchos años siendo infiel a su esposa, y eso era demasiado atrevido para la América de la época. Poco después se refugió en la factoría Disney y empezó a hacer comedias familiares, que es por lo que más se le recuerda.

       En esta película queda patente la importancia de los secundarios. Todos ellos aportan alguna cosa trascendente al film. Los superiores de Baxter establecen la conexión entre éste y Sheldrake, que después será el argumento principal de la cinta. Tenemos a esos pacientes vecinos que soportan estoicamente las idas y venidas del apartamento de Buddy, los Dreyfuss. El Sr. Dreyfuss (Jack Krusher, nominado también al Oscar por este papel) será parte importante en la trama cuando Fran intente suicidarse. Y finalmente esta la Srta. Olsen (Edie Adams), que aunque a primera instancia no parece un personaje de gran relevancia, más tarde se convertirá en decisivo para el desenlace del film.

       Wilder, Lemmon y McLaine se reencontrarían tres años más tarde en Irma la dulce, pero... eso ya es otra historia.


Glasso

(www.geocities.com/canalcine)
Lloret de Mar, 16 de Abril del 2.002

(C) - LLFB - 2.002